Domingo 19 de octubre, 2003. San José, Costa Rica.


Jueves 16 octubre, 5:45 p.m. Muchos puntarenenses trabajan en Carter’s desde que la compañía se instaló en Barranca, hace 10 años. Todos fueron informados de que, a partir del 28 de noviembre, no tendrán empleo. José RIVERA / Al Día

Competencia ahoga maquiladoras

Mercedes AGÜERO ROJAS / Al Día

Barranca, Puntarenas y Cartago.

Edy Palma tiene que pagar:

– ¢40 mil por el alquiler de la casa.

Además:

  • Cartago también sufre
  • ¿Qué podemos hacer?
  • – ¢10 mil de luz.

    – ¢5 mil de agua.

    Además, debe llevar el sustento diario a sus dos hijas.

    Desde hace dos años y medio, la maquiladora de ropa infantil Carter’s, ubicada en Barranca, Puntarenas, le permitía atender sus obligaciones. Palma, al igual que muchas mujeres que trabajan en la maquiladora, son jefas de hogar que dependen de ese empleo para llevar comida al hogar.

    Pero la empresa, tras 10 años de operar en el país, anunció su retiro a partir del 28 de noviembre.

    Al Día intento conocer la versión oficial de la maquiladora, pero en su casa matriz de Atlanta dijeron, el viernes, que la persona autorizada para dar información está de vacaciones.

    La noticia trajo incertidumbre y desesperanza a doña Edy y a unos 800 porteños que, junto a ella, se unirán a lista de desempleados de la provincia.

    Puntarenas registra la tasa más elevada de desempleo (7,8) en el año 2002, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Esto equivale a 6.680 personas sin trabajo. (Ver gráfico)

    El retiro de Carter’s también dejará desempleadas a unas 700 personas que laboran en su planta de la Zona Franca de Alajuela.

    Los mismos lamentos del Pacífico se escuchan todavía en Cartago, donde la textilera Chass Todd cerró sus puertas hace tres meses. Unos 350 trabajadores quedaron sin trabajo. Unas 10 empresas textileras han cerrado sus puertas en el país en los últimos tres años.

    Dura competencia

    Miguel Schyfter, presidente de la Cámara Textil Costarricense, explicó que los elevados costos de producción y la imposibilidad de competir con textileras asiáticas son las principales causas del retiro de estas empresas.

    Agregó que, el año pasado, Estados Unidos eliminó las cuotas de importación de ropa de niño desde China. Esto permitió a los orientales aumentar en 826 por ciento las ventas a Estados Unidos. “La única forma de competir sería con un TLC que nos permita colocar nuestros textiles en ese país sin pagar impuestos”, aseveró Schyfter.

    De acuerdo con un estudio de la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER), la industria textil sería la más vulnerable en caso de no aprobarse el TLC con Estados Unidos. Este sector genera unos 15 mil empleos directos y, aproximadamente, 7 mil indirectos.

    Su huella

    Carter’s es considerada por los puntarenenses como una de las mejores empleadoras, pues, según afirman sus trabajadores, les paga buenos salarios, y les ofrece todas las garantías laborales y una serie de incentivos.

    “Ésta ha sido una excelente fábrica. Un operario puede ganar de ¢150 mil a ¢200 mil, y hasta más, en un mes”, comentó Alba Nubia Murillo, quien lleva 9 años de laborar en esa empresa.

    Aunque algunos puntarenenses confiaron en que la intervención del Gobierno impediría la salida de la maquiladora, ya saben que no habrá marcha atrás.

    “Dijeron que el Gobierno iba a ayudar, pero no hicieron nada, era para calmar a la prensa”, manifestó Berman Contreras, quien tiene 8 años de trabajar como operaria.

    Timoty Scott, director ejecutivo de la Asociación de Zonas Francas, afirmó que las empresas ubicadas en zonas francas de nuestro país deben competir con otras que tienen condiciones similares, pero con menores costos de producción.

    “Aquí, los costos de mano de obra no son competitivos. Los chinos pueden producir gastando 60 por ciento menos en mano de obra”, aseveró.

    Según comentó Scott, el país está evolucionando respecto a la calidad de las empresas que trae a las zonas francas, como son las textileras de alta tecnología. Además, las actividades empresariales desarrolladas allí se han diversificado. “En 1990 éramos solo maquila, luego trajimos electrónica, implementos médicos y, ahora, están entrando fuerte las empresas de servicios”, agregó Scott.


    ¿Qué podemos hacer?

    Ésta es la pregunta que, una y otra vez, repiten los aproximadamente 800 empleados de la maquiladora de ropa infantil Carter’s, ubicada en la Zona Franca de Puntarenas. La textilera cerrará sus puertas el próximo mes. A esta empresa acuden, principalmente, mujeres jefas de hogar y jóvenes, para quienes el futuro es incierto. El jueves, a las 5:45 p.m., cuando salían de la fábrica, varios trabajadores manifestaron sus preocupaciones a Al Día.

    Azucena Herrera

    Azucena Herrera

    Nances de Esparza

    “Estamos muy preocupados, pues aquí no hay donde trabajar. Necesitamos que nos ayuden para generar empleos en esta zona. Imagínese, qué voy a hacer. Tengo dos hijos y soy jefa de hogar, como la mayoría de mujeres que trabajan aquí”.

    Juan Manuel Murillo

    Barrio 30 de Noviembre, Chacarita

    “Antes jugaba fútbol en primera división. Tengo 8 meses de trabajar en esta fábrica, pero esto está abandonado. En cualquier momento cierran. Vamos a ver qué pasa, porque tengo tres hijos y soy el único que trabaja fuera de la casa”.

    Mauricio Mendiola

    Mauricio Mendiola

    Barranca

    “¿Qué va a pasar? No sabemos. Aquí no hay fuentes de trabajo. Poco a poco, el Gobierno fue cerrándoles las puertas a las empresas, pues les cobra altos impuestos. No hay esperanzas del TLC con Estados Unidos, y las garantías sociales que nosotros tenemos, afectan los costos de las fábricas”.

    Alba Nubia Murillo

    Yireth de El Roble

    “Estamos esperando al último día, porque aquí no hay nada. ¿Dónde va uno a buscar trabajo? Ésta era una excelente fábrica con buenos salarios e incentivos para los empleados con mayor rendimiento. Daban bono para comer en la soda, y una canasta de víveres a fin de mes, a quienes alcanzaran las metas”.

    Ana Belén Solís

    Los Almendros, Barranca

    “Ya estoy buscando empleo, pero aquí no hay nada. Mi situación es muy critica, pues soy madre sola y tengo que velar por tres hijos de 10, 15 y 17 años. Los tres están estudiando. Todavía no sé cómo me las voy a arreglar”.


    Chass Todd dio trabajo a decenas de cartagineses durante los 17 años que operó en el país. Así se veía en la tarde del jueves. Jéssica SALAZAR para Al Día

    Cartago también sufre

    Jéssica SALAZAR, corresponsal / Al Día

    La textilera Chass Todd Internacional, ubicada en el Parque Industrial, Zona Franca, Cartago, terminó sus operaciones hace unos tres meses dejando a alrededor de 350 personas sin empleo.

    Aunque el anuncio del cierre de la empresa se dio a finales del mayo, los despidos fueron paulatinos. Fuentes extraoficiales afirmaron a Al Día que la transnacional se fue porque consideraba que las cargas sociales son muy elevadas en el país.

    Los empresarios prefieren invertir en naciones donde haya menores exigencias y mano de obra más barata. Según indicaron esas fuentes, Todd ya está empezando a operar en Honduras.

    La maquila, radicada en el país por más de 17 años, se dedicó a la fabricación de camisetas para uniformes de empresas estadounidenses.

    Al Día intentó conocer la versión oficial de la empresa, pero María Calzada, encargada de relaciones públicas, informó que el gerente, Swayne Shelton, se encuentra el Estados Unidos.

    Según dijo, todos los empleados fueron debidamente liquidados. En este momento, la empresa está cerrada, únicamente algunos operarios se mantienen desmontando la maquinaria.

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