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Peligro Diario Diariamente las personas se juegan la vida cruzando las calles. En este caso, un grupo de personas cruzan la autopista que lleva a Santa Ana y Escazú, a las 2:00 p.m. del sábado. Allen CAMPOS, para/Al Día
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Corazón amarillo: ojo a muertes por atropello
46% de víctimas en accidentes de tránsito Alejandra MADRIGAL ÁVILA alemadrigal@aldia.co.cr
En la zona sur del país, los niños siguen sentándose a jugar a las orillas de las carreteras, sin que les importe o preocupe el paso de los furgones por esas vías.
Hacia Limón, los trabajadores bananeros caminan por las interminables rectas dominadas por grandes camiones, sin tener un pedazo de espaldón por donde caminar seguros.
Y en San José, se sigue cruzando por carreteras de tránsito rápido, a pesar de que existen algunos pasos peatonales.
Por esas razones, y por la falta de infraestructura adecuada (espaldones, puentes, pasos a desnivel y aceras) en centros de poblaciones y otros puntos, es que hasta la fecha, de las 86 personas que fallecieron hasta ayer en accidentes en carretera, 44 fueron atropelladas.
La preocupación es tanta que autoridades de la Policía de Tránsito y del Consejo de Seguridad Vial, mantienen, desde que comenzó abril, una campaña televisiva alertando sobre esta "nueva forma de morir".
El subdirector de Tránsito, Huanelge Gutiérrez, reconoce que la incidencia de muertes por esa causa es "muy alta".
"Hay rutas que son sumamente peligrosas. Por eso, los peatones deben de extremar las medidas de precaución a la hora de caminar y los conductores deben respetar las señales de velocidad máxima", aseferó Gutiérrez.
Estadísticas de la Policía de Tránsito, contabilizan en el año pasado un total de 321 personas fallecidas, de las cuales 101 eran peatones, 122 conductores, 35 acompañantes y 45 ciclistas. A la fugaEl problema de la "matanza" en las carreteras se agrava cuando los tráficos llegan y encuentran que el vehículo que causó el accidente ha huido del lugar.
Y es que de los 43 fallecidos hasta abril que reporta Tránsito, seis de ellos han sido atropelladas por conductores que huyeron.
En el 2004, con 101 atropellos, se contabilizaron 21 casos de fuga.
"Le aseguró que son más la cantidad de personas que quedan heridas y los conductores se dan a la fuga por miedo o porque estaban tomados", afirma Gutiérrez
Se intentó conocer el detalle de la Cruz Roja sobre personas atendidas por atropellos con fuga, pero ese dato no se manejaba y a través de la oficina de prensa, se nos reportó el detalle de 2.373 atropellos.
Especialistas en tránsito explicaron que en muchos casos, los conductores se acogen a una reforma que se le hizo a la Ley de Tránsito, pues antes los que se daban a la fuga eran multados con ¢20 mil, pero ahora no reciben sanción aunque tienen que acarrear con las acusaciones penales. Algo que hacerRoy Rojas, director del COSEVI, dijo recientemente que las carreteras a Alajuela (General-Cañas), Cartago (Florencio del Castillo), Escazú y Santa Ana (Próspero Fernández), así como algunos sectores de Hatillo, son los sitios donde más accidentes mortales se han presentado.
Y como una forma de llamar la atención a los conductores y peatones, está el hecho de haber pintado, hasta el momento, 220 corazones amarillos en las vías de todo el país.
Además está la campaña de televisión.
"Pero vamos hacer todo lo posible para que la gente sepa como transitar por esas carreteras tan peligrosas", afirmó Gutiérrez.
Una de las medidas que se adoptarán, explicó, es que en las zonas donde las personas acostumbran a caminar a las orillas de las carreteras, como la Zona Sur, Limón y algunos tramos de las vías Florencia del Castillo, General Cañas y Bernardo Soto, se les guiará con las patrullas de camino para su seguridad.
La intención es proteger sobre todo a los menores que salen de la escuela y alguna persona que no ande con ropa vistosa y pueda convertirse en blanco fácil.
Las recomendaciones del Tránsito es que los peatones traten de caminar frente a los vehículos, que vistan con ropa de colores llamativos y que utilicen puentes peatonales o cruces.
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Carlos Luis Chinchilla. Cortesía de la familia Chinchilla Barquero para/Al Día
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En el hospital
Carlos Luis salió de su casa con las palabras de su mamá, Hellen, retumbando en sus oídos: "Dígale a alguien que lo ayude a cruzar la calle".
Se fue para el ensayo de la banda, en la escuela Pilar Jiménez de Guadalupe, sin imaginar el final que tendrían sus juegos y travesuras.
La tarde del 16 de marzo, mientras jugaba cerca de un pesado camión, éste lo atropelló, provocándole serias lesiones en sus pulmones, pelvis y piernas.
Lo que era un plan para ensayar con la banda, terminó en una dolorosa escena en el Hospital de Niños.
"Pasaban las horas y como Carlos Luis no llegaba, me empecé a preocupar. Mi esposo Javier fue el que me dijo que le avisaron que un carro lo había atropellado, y la mamá de un compañero se lo llevó al hospital. Lo primero que hice cuando llegué fue pedir que me dejaran verlo", recuerda Hellen Barquero, la mamá del menor.
Carlos Luis estuvo en cuidados intensivos unos cuatro días. Sufrió serios daños en los pulmones, la pelvis, una pierna, y tuvo que ser operado. Un mes después del accidente, Carlos Luis regresò a su casa, en Purral de Guadalupe, ahora con los chineos de su familia y en recuperación.
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Esteban Jiménez Manuel VEGA/Al Día
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¿Cómo se supera un accidente?
La vida de Esteban Jiménez cambió el 9 de julio del 2002. Muchos de sus sueños y proyectos se terminaron sin siquiera haber empezado. Esa noche perdió una parte de su pierna izquierda, cuando fue atropellado por un hombre que conducía en estado de ebriedad, mientras el menor esperaba un bus en San Felipe de Alajuelita.
"Esto de Esteban no termina, él hace el esfuerzo y quiere vivir y hacer una vida normal, entre comillas, porque esa pierna le duele montones. Las secuelas son muchas", explicó ayer la mamá del menor, Eleida Gómez, en su casa en Alajuelita. Ahora Esteban recibe tratamiento para un hongo en la pierna, mientras su familia busca opciones para cambiarle la prótesis, pues no es la más adecuada para él. El viernes 6 de febrero del 2004, Francisco Camacho Chinchilla, quien atropelló a Esteban, fue sentenciado a pagar ¢25 millones al menor. Aunque se pidió su versión, Camacho no se refirió ayer al tema.
Gómez explicó ayer que de vez en cuando reciben ¢10 mil o ¢20 mil, y algunas veces no reciben nada. "Ese señor me tiene muy indignada, porque prometió ayudar a Esteban. Ese señor está jugando con nosotros. No quiero darle más oportunidades", afirmó Gómez.
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Sufrimiento Cuando Marino José, de 7 años, murió atropellado, viajaba con su padre, Orlando Tenorio (centro). En la imagen, están su madre, María Porras, y sus hermanos, Jesús María, de 9 años, y Reyna, de 16. Pedro BOZA/Al Día
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Doloroso recuerdo *Colaboró Juan de Dios FLORES, corresponsal en Golfito.
El viaje que hizo Marino José desde el kilómetro 30, en Río Claro de Golfito, hasta Ciudad Neily, a comprar los uniformes de él y sus hermanos, terminó intempestivamente cuando un carro lo atropelló. Marino José Tenorio Porras, de 7 años, perdió la vida en ese accidente, el 14 de febrero pasado, y su familia apenas se recupera de la tragedia.
"Él se dio la vuelta por detrás del bus y venía un carro que lo atropelló. Dios nos dio el poder de aguantar, y gracias a Dios los vecinos nos han ayudado mucho. Nunca habíamos sufrido una cosa de estas, es muy duro", recordó Orlando Tenorio, padre del menor. "Mi esposa y yo no quedamos muy bien, estamos trabajando para superarlo", agregó.
Marino iba para primer grado, y el día del accidente había salido con su papá y sus hermanos, Juan Orlando y Jesús María, a comprar útiles y uniformes. El menor se desprendió del grupo a toda carrera para cruzar la calle y llegar a su casa, con la idea de enseñar lo que su papá le había comprado.
En ese momento ocurrió el accidente.
¡Que los niños no salgan solos!
Menores en la mira de conductores Mónica UMAÑA D. monicau@aldia.co.cr
¿Cómo le explicarán a Brandon, de 3 años, que un accidente lo dejó sin una pierna?.
¿Quien le dirá a Alisson que su hermanita murió cuando un conductor, supuestamente ebrio, las atropelló a las dos?
Cada vez que sus hijos salen a la calle, se están jugando la vida, y podría pasar de ser un peatón a un corazón pintado en la calle.
Los casos recientes de Alisson Viales y Brandon Matarrita, ambos de 3 años; así como Carlos Luis Chinchilla y Justin Durán de 12, son dolorosos ejemplos de que se debe reforzar al máximo el cuidado de los menores en las calles.
El médico Marco Vargas, jefe de traumatología del Hospital Nacional de Niños (HNN), explicó el viernes pasado que los pacientes que ingresan con daños más graves son las víctimas de lesiones por atropello.
Las lesiones más comunes en casos de atropello en edad pediátrica se dan en el fémur izquierdo, lesiones de bazo y tórax del lado izquierdo y daño encefálico o lesión neurológica en el 80 por ciento de los casos, explicó Vargas.
"Cuando el atropello es antes de los 5 años, lo más frecuente es el accidente que ocurre en el garaje o parqueo de la casa, cuando un familiar atropella a su propio hijo", aseveró el médico.
Hay tres periodos picos en los que el Hospital de Niños recibe más pacientes con lesiones: desde finales de octubre hasta la entrada de clases, incluyendo la primera semana de clases, la Semana Santa y las vacaciones de mitad de período.
Así, estamos en una época donde los atropellos de menores no han cesado, sino que se incrementan.
El Consejo Seguridad Vial no tiene datos específicos de cuantos menores han sido víctimas de atropello en este año.
En el 2004 fallecieron 23 menores en accidentes de tránsito, pero no se especifica si fueron atropellados. Dolor para siempreEntre los casos más recientes se encuentra el de las hermanas Marbel y Alisson Viales Lara, de 11 y 3 años, respectivamente. Ambas niñas fueron atropelladas el domingo 10 de abril por un hombre que supuestamente iba en estado de ebriedad. Marbel falleció, mientras que Allison permanece internada en el Hospital de Niños.
Sus padres pidieron tiempo para recuperarse de la situación que están viviendo, antes de conversar con la prensa. Sin embargo, dijeron que Allison mejora y ya fue trasladada de cuidados intensivos a intermedios.
Brandon Matarrita, de 3 años, es el niño que fue arrollado por un bus el pasado miércoles 6 de abril, en Los Guido, San Miguel de Desamparados, donde perdió una de sus piernas, y permanece en el hospital.
Un caso lamentable es el de Justin Durán Méndez, de 12 años, quien murió atropellado el martes 12 de abril, cuando se dirigía de su casa al EBAIS de Laurel en Corredores, para sacarle una cita a su mamá.
Vargas informó que permanecen internados un niño que fue atropellado en Hatillo, y una niña de Cartago que la atropellaron en su casa y la arrastraron, provocándole lesiones importantes en su cara.
El médico recomendó a los padres extremar las medidas de seguridad con los menores, sobre todo ahora que se acerca la época lluviosa.
Aconsejó que no los dejen ir solos a la escuela, que los papás y los maestros se tomen un tiempo para entrenar a los niños de cómo y dónde se debe caminar, y enseñarles conducta peatonal.
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