RESPUESTA
Transparencia Ottón Solís
Aunque tarde, el periódico Al Día finalmente les contó a sus lectores y lectoras (Pag. 5, 21 abril) que fui a Washington para impulsar la idea de una renegociación del TLC.
La noticia no le permite al lector conocer mis argumentos, ni el contenido de las conferencias, ni las reacciones de los congresistas de Estados Unidos, pues el periódico tiene otras intenciones. Ya el Director de Al Día, don Edgar Fonseca, había declarado su oposición al PAC (Al Referéndum, 28 marzo 2005). Ahora, su periódico continúa la campaña anti-PAC intentando crear dudas donde solo hay transparencia y patriotismo.
Contrario a lo que sugieren, los periodistas de Al Día tienen, porque se los envié por correo electrónico, los nombres y direcciones de los hoteles en que me hospedé en dos oportunidades, y la dirección electrónica de la residencia de una organización ecuménica cristiana que me alojó, en otra. Lo que llaman investigación, no es tal. Por medio de un comunicado, el PAC había informado a la prensa -incluido Al Día- sobre mi viaje a Washington, invitado por Oxfam, y en una conferencia de prensa en la Asamblea Legislativa, el 15 de abril, ante una pregunta, expliqué todo sobre el financiamiento. No era necesario consultar a Migración sobre mis salidas del país, como si se tratara de un delincuente.
Así como les contamos a los medios nacionales y a las agencias de noticias que fui a Washington a mediados de abril, e informamos que en febrero fui invitado por la Universidad de Florida a dar el discurso de fondo en un Seminario sobre Derecho Público y Ambiente, también les pude haber contado que en enero viajé a Japón invitado por su Gobierno para conversar con estudiantes, empresarios, grupos laborales y científicos sobre el comercio justo y otros temas. O que, en setiembre del 2004, atendí una invitación de los obispos y cardenales católicos latinoamericanos para participar en un seminario en Santiago de Chile sobre ética en la función pública. O que viajo a Nueva York, una vez al año, para participar en el Grupo de Expertos en Administración Pública, al cual fui nominado por el Secretario General de las Naciones Unidas.
Podría haber seguido para atrás y les hubiese relatado las incontables veces que he viajado a América Latina, Europa y Estados Unidos a dar conferencias, y además les hubiese informado de las universidades y ONG's que me pagan los gastos. A veces me hospedan en hoteles de lujo, a veces no. También pude haberles informado que a inicios de mayo estoy invitado a ir a la Universidad Internacional de la Florida a exponer sobre Descentralización y Transparencia, y que también tengo invitaciones para ir a dar una conferencia sobre Reforma del Estado a Corea del Sur, a finales de mayo, y sobre Descentralización a Australia, a mediados de agosto.
Me enorgullece poder compartir y enriquecer mis ideas en distintos rincones del mundo y con la frente en alto. Sin miedo alguno, puedo rendir cuentas sobre todos mis viajes.
A nadie he escondido mi deseo de que se renegocie el TLC. Sé que las encuestan favorecen su ratificación, pero nunca he sacrificado mis convicciones ni las sacrificaré ante nada. La Patria es muy importante como para que sea usada de escalera para satisfacer ambiciones personales. Puedo estar equivocado en muchas cosas, pero no traicionaré a Costa Rica por nada en el mundo. Algunos, acostumbrados a otras éticas, no entienden esa actitud.
Oxfam, que, junto a organizaciones religiosas, ha financiado parte de mis viajes a conversar con congresistas de Estados Unidos, lucha contra el hambre en el mundo. No participo del movimiento anti-globalización, pero Juan Pablo II me impresionó cuando calificó de capitalismo salvaje la forma neoliberal que algunos quieren darle a la globalización.
Por ello, lucho por el comercio justo y las relaciones solidarias e inclusivas, tanto entre nosotros los costarricenses como entre Costa Rica y otros países.
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