San José Costa Rica. Edición del 10/septiembre/2006. Ir a Al Día
 

Steve Irwin, zoólogo

Enamorado del peligro

A los nueve años, Steve Irwin ya era un cazador de cocodrilos y se hizo famoso por su habilidad para desafiar a animales salvajes

*Guiselly Mora

Steve Irwin creció entre animales, y lejos de temerles aprendió a convivir con ellos; además, se dio a la tarea de protegerlos de la extinción.

En vida fue admirado por millones de personas que seguían su programa “El Cazador de Cocodrilos”. Como toda celebridad, su muerte prematura (apenas tenía 44 años) lo convertirá en una leyenda.

“Murió haciendo lo que le gustaba”, declaró Bob Irwin, padre de la estrella, cuatro días después de que su hijo falleciera durante la filmación de uno de los documentales que producía para Animal Planet.

Irwin, que había adquirido una reputación internacional por su audacia frente a los animales peligrosos, conocía los riesgos que tomaba, aseguró su padre. “Eso es mejor que ser atropellado por un autobús” añadió.

El lunes pasado, “El Cazacocodrilos” –como llegó a ser conocido en todo el mundo – buceó sobre una mantarraya durante la filmación de uno de sus documentales, y esta, en un acto de defensa –según han dicho expertos en biología marina –, le clavó el estilete o púa en el corazón.

Un video en manos de la policía registra los últimos segundos de vida del extravagante zoólogo. “Vi la cinta y es estremecedora”, declaró John Stainton, amigo de Irwin y productor del programa.

A pesar de haber recibido ayuda inmediata y de ser trasladado a un hospital en helicóptero, murió antes de recibir atención médica.

“Ya estaba bastante claro que tenía heridas que no le permitirían sobrevivir”, comentó el doctor Ed O’Loughlin, quien explicó que Irwin tenía una herida penetrante en el costado izquierdo de su pecho. Había perdido el pulso y no estaba respirando.

Un niño grande

Irwin nació el 22 de febrero de 1962, en la ciudad sureña de Melbourne, en Australia, pero se mudó a Queensland, donde sus padres tenían un parquecito con animales salvajes.

Pasó su infancia entre cocodrilos, a los que atrapaba para llevarlos a la granja. En 1991, pasó a ser el administrador del parque y lo llamó “Zoológico Australia”.

Se hizo famoso por su habilidad para desafiar a animales salvajes, especialmente cocodrilos y serpientes.

En diversas entrevistas, siempre se reía contando que cuando cumplió seis años recibió como mascota una serpiente pitón, y a los nueve años ya era “todo un cazador de cocodrilos”.

En una de las últimas entrevistas concedidas a Animal Planet, le preguntaron: “Si tuvieras que elegir a tu animal favorito, ¿cuál sería?”.

“El cocodrilo; son auténticos dinosaurios vivientes”, les respondió.

Y es que fueron los cocodrilos los que hicieron célebre a Irwin y este les devolvió el favor con una cuota parecida de fama. La serie “El Cazador de Cocodrilos” logró transmitir a todo el mundo la fascinación que Irwin sentía por ellos.

Llegaba a estar tan cerca, que muchas personas decían que estaba “loco”.

Su locura mejor recordada la hizo en el 2004, al alimentar con pollos muertos un cocodrilo de cuatro metros mientras sostenía a su hijo en los brazos. En junio del mismo año, salió airoso de un tribunal que lo acusó de haber alterado la vida animal al jugar con ballenas y pingüinos durante la filmación de un documental en la Antártica.

No obstante, cazarlos, atarlos en ocasiones y hasta revolcarse con los animales, Irwin presumía de que nunca había sido mordido por una serpiente venenosa o haber sido herido seriamente por un cocodrilo, aunque admitía que sus peores lesiones fueron provocadas por loros.

“No sé qué tengo con los loros porque siempre ellos me muerden. Una vez, una cacatúa me rajó la punta de la nariz. No sé qué tienen contra mí”, declaró a los medios.

El naturalista y documentalista británico David Ballamy describió a Irwin como un gran actor y un excelente estudioso de la historia natural.

“Él tomó enormes riesgos, pero sabía lo que estaba haciendo” comentó Bellamy a la cadena televisiva BBC.

*Con información de las agencias EFE, AFP y AP, y la web www.animalplanetlatino.com.

De la tierra del canguro

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Crikey

Cuando se acercaba a los animales siempre decía “Crikey”.

Familia

Estaba casado con Terri, una naturalista estadounidense. Tuvieron dos hijos: Bindi Sue y Robert Clarence

Documentales

Grabó cerca de 50; el primero se llamó, precisamente, “El Cazador de Cocodrilos”.

Estelar

Su programa llegó a tener una audiencia de 200 millones de televidentes, diez veces la población de Australia.

Favorito

Su animal preferido era el cocodrilo.

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AFP /Al Da

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“No sé qué tengo con los loros, porque siempre ellos me muerden. Una vez, una cacatúa me rajó la punta de la nariz”

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“Vivo en el zoológico de Australia. Todos los animales son, en cierta manera, mis mascotas”

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Qué susto
Irwin reconoció que lo habían picado cocodrilos, serpientes, lagartos y caimanes.
AFP /Al Da

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