Verbos: Confesar. Admitir. Disfrutar.

Confesar: mi simpatía por el Real Madrid. Reconocer: la calidad del Barcelona. Admirar: el talento de muchos jugadores azulgranas.

Tenía pendiente desde hace días compartirles uno de los goles que más me han deleitado. Lo he visto muchas veces y cada vez que lo hago de nuevo, vuelve a dejarme boquiabierto. Lo anotó una de las hoy figuras del Barcelona, entonces jugador del Ajax holandés. ¿Ya sabe de quién se trata, verdad? Sus recientes goles con el club catalán me provocaron buscar de nuevo ese gol

Es un deleite, un lujo, un despilfarro de talento. Cuando el escritor uruguayo Eduardo Galeano escribió "el gol es el orgasmo del fútbol", sin duda se refería a anotaciones como esta. Disfrútela.

 

De seguro usted tiene otros goles que se le han quedado grabados. No sea pinche: compártalos con nosotros. Díganos cuáles y dónde verlos. 

Gol que nos envió Santanita (en los comentarios aparece su opinión). 

¡ Uuuuh! Ese gol. Vean el gol que nos acaba de pasar mi amigo Carlos Guzmán. De seguro muchos lo han visto, pero vale la pena otra vez. De Van Basten en la Eurocopa.

¡la voló! Este sí es de pararse (me refiero a ponerse de pie).

"Made in Costa Rica" 

Ojo a este gol anotado hace un mes en un juego universitario en Estados Unidos. Es un joven tico el que anota. Se llama Luis Salazar y lo hizo a lo Van Basten. ¿Exagero? Vea usted el vídeo que nos comparte Jessica Rojas.

 

 

Pero si me dan a elegir, entre todas mis vidas, en una de tantas quisiera ser músico en el Juan Santamaría. Vestir jeans y un saco informal, abrir la mañana frente a las salas de abordaje, ver las colas de los aviones brillar con los rayos de sol, dejar en casa –o en un bolsillo del pantalón– mi récord mundial de una hora y 32 minutos sosteniendo una nota sin pausa.

Pondría una mesita con unos discos, por si alguien tiene oídos en el alma y un espacio en su maleta. Echaría mano a mi saxofón y me perdería en un concierto sin más público que uno andante, que busca el pase de abordaje metido quién sabe dónde, que de repente cambia el ritmo de su andar o decide sentarse un par de canciones, olvidar todo, su viaje, su prisa o su letargo, para escuchar, sentir, como si el tiempo se detuviera con visa para deleitarse.

Cerraría los ojos al tocar, fundido en “I love will lead you back”, sintiendo a los pasajeros que detuvieron su paso. Disfrutaría de ese público que a veces aplaude, como si no fuese el aeropuerto sino la mesa de una cena de hotel o la butaca del Melico Salazar. Me detendría con el viajero que ha llegado en busca de música o conversación.

Si me dan a elegir, entre todas mis vidas, quisiera ser por un instante, por una canción, por una nota larga, un Geovanny Escalante, el saxofonista del Juan Santamaría.

<< 1 ... 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 >>