Hazaña tica en el Cuscatlán.

Sufrida. A lo Pinto. Con sangre, sudor y lágrimas.

Pero hazaña con sabor mundialista.

Triunfo del “¡Sí se puede!”. De mentalidad. De creérsela aún en aquel “infierno”, silenciado.

No se trataba de jugar bonito y empatar o, peor, perder.

Se trataba de ganar.

De dar un paso crucial hacia la hexagonal y el Mundial.

Y se dio.

Heroico, como lo califica FIFA.

Lo demás, es puro cuento.

Vimos, eso sí, dos selecciones, una con Bryan y otra sin él. Sin el talentoso capitán, la selección naufraga. He ahí nuestro gran dilema.

Vimos a un corajudo Bolaños.

De él vino el centro del gol, cabezazo de “Sabo”, Bryan que amortigua, sirve y el misil de José Miguel.

Vimos a un Keylor curtido en el marco, sin dejar de pasarnos por un susto en las postrimerías.

Vimos una defensa sólida con Miller encumbrado.

Vimos a la muchachada, los Oviedo, Gamboa y Tejeda, parados como Dios manda en el “infierno”.

Y nos comimos las uñas cuando el equipo se echó atrás ante un rival endeble.

Nos acecharon los fantasmas de siempre, del empate agónico o de la derrota.

Pero salimos vivos.

Ahora a rematar con Guyana con la seriedad y la contundencia que amerita.

¿Qué hacemos con Pinto?

Pinto debe seguir.

No es hora de súbito viraje. Ya pasó el tiempo de los experimentos.

Sería la mayor señal de irresponsabilidad, tirar por la borda la experiencia y el trabajo acumulado con este terco santandereano que nos conoce y a quien conocemos de cabo a rabo.

Como dicen en El Salvador, con Pinto los ticos hallamos petróleo en el Cuscatlán… petróleo mundialista.

¿Usted qué opina? Escríbale a Edgar Fonseca a efonseca@nacion.com o síguelo por Facebook y Twitter, @efonsecam.

Un juego como el que se viene esta semana ante El Salvador hay que saber ganarlo.

Requiere de inteligencia, técnica, astucia  y mucho colmillo.

Vamos con la presión al tope, a un escenario tremendamente hostil.

Nos recuerda mucho aquella eliminatoria, del 2002, en que fuimos a Quetzaltenango, Guatemala, donde nos echaron helicópteros artillados a sobrevolar para intimidar.

El “infierno” del Cuscatlán ya es conocido, pero ello no lo hace inexpugnable.

Los ticos, sus legionarios en deuda, y los locales, recién convocados, deben demostrar lo que valen.

Pinto les tiene fe ciega. Contra viento y marea va con su idea y su grupo.

Ni chistó con variantes de último momento.

No le dio pelota a Jairo Arrieta que anda encendido en la MLS y llamó a Lagos apenas para complacer a la fanaticada.

No se va a arriesgar con él a fórmulas exóticas de arranque, salvo urgencia mayor.

Para eso están Bryan, Joel y Sabo un tridente ofensivo que debe explotar.

El técnico cafetero se la juega de todas, todas.

En juego está una clasificación hacia la siguiente fase, con todo un costo económico y de prestigio para él, los seleccionados, la federación y los clubes.

"Hemos invertido mucho en esta selección", reclama, con razon, el presidente de la comisión de selecciones.

Para empezar, tuvo fogueos de lujo: España, Brasil, Argentina.

Los ticos deben hacer un juego inteligente, calculador, dosificado para sacar la tarea sin caer en provocaciones. Y no tienen derecho a parpadear.

La presión mayor es de los salvadoreños en su casa. Hay que hervirlos en ansiedad. Cada minuto que pase, lo resentirán.

Pinto es experto en la materia. Nos hizo salir con vida, nada menos, que del “infierno” de San Pedro, Sula, Honduras.

Ojalá sus pupilos le cumplan a él y a la afición al pie de la letra.

A El Salvador hay que saber ganarle.

¿Usted cuál cree será el resultado?

Escríbale a Edgar Fonseca,efonseca@nacion.com o síguelo por Facebook y Twitter,@efonsecam.

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Edgar Fonseca Monge, periodista, abogado. Nació en Aserrí, San José, Costa Rica, el 8 de diciembre de 1955. Graduado en Periodismo de la Universidad de Costa Rica con una maestría en Periodismo de la Universidad de Missouri, Columbia, EE.UU. Ejerce desde 1975. Trayectoria en los diarios La Nación y Al Día, Grupo Nación. Docente universitario. Autor de los libros "Los Mejores Reporteros", (2001) y "Periodismo, Pasión y Razón", (2006).Está casado y tiene tres hijos. Blog:puroperiodismo.com. Twitter:@efonsecam.

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