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		<title>Ana-Lógica</title>
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			<title>Cualquier día, en cualquier lugar</title>
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			<pubDate>Sun, 18 Nov 2012 23:56:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
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						<description>&lt;p&gt;En el 2004, don Edgar Fonseca me llamó un día y me preguntó que si me gustaría escribir una columna en Al Día.&lt;br /&gt; Acepté y desde entonces, primero los lunes, luego miércoles, después con tintes deportivos y finalmente en este espacio dominical, he&lt;br /&gt; abierto mi ventana cada semana para compartir con ustedes queridísimos lectores mis humildes puntos de vista.&lt;br /&gt; Con aciertos y sin ellos, me lancé a ejercer mi derecho a la opinión más que como periodista como persona. Traté de reflejar en mis&lt;br /&gt; comentarios la voz de quienes no la tienen y sobre todo, destacar todos esos detalles de la realidad que pasan inadvertidos porque sin&lt;br /&gt; ellos, la vida no tendría ese color fascinante del agua y ese gusto maravilloso del pan.&lt;br /&gt; Estos ocho años pasaron pronto y ya los siento parte de mis amigos más queridos. ¡Tremendas regañadas me pegaron cuando me equivoqué! Pero aún en esas tribulaciones siempre rescaté el hecho de que por lo menos me leían y eso es algo que todo ser humano debe agradecer, pues quien tiene la palabra, la escribe y la comparte es un servidor más y debe utilizar ese poder para despertar a quienes duermen, oír y ver a los invisibles, aterrizar a los que vuelan y dar alas a quienes están&lt;br /&gt; sembrados en la tierra. Nos hemos divertido, hemos llorado, nos hemos enojado y nos hemos&lt;br /&gt; reconciliado. ¿No son esos los ingredientes de una buena relación?&lt;br /&gt; ¡Pues claro! Por eso no me despido del todo. Ahí en un blog o en un papelito que el viento les lleve a sus manos, nos encontraremos de nuevo cualquier día, en cualquier lugar y nos reconoceremos como los hermanos en la distancia.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/cualquier-dia-en-cualquier-lugar?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el 2004, don Edgar Fonseca me llamó un día y me preguntó que si me gustaría escribir una columna en Al Día.<br /> Acepté y desde entonces, primero los lunes, luego miércoles, después con tintes deportivos y finalmente en este espacio dominical, he<br /> abierto mi ventana cada semana para compartir con ustedes queridísimos lectores mis humildes puntos de vista.<br /> Con aciertos y sin ellos, me lancé a ejercer mi derecho a la opinión más que como periodista como persona. Traté de reflejar en mis<br /> comentarios la voz de quienes no la tienen y sobre todo, destacar todos esos detalles de la realidad que pasan inadvertidos porque sin<br /> ellos, la vida no tendría ese color fascinante del agua y ese gusto maravilloso del pan.<br /> Estos ocho años pasaron pronto y ya los siento parte de mis amigos más queridos. ¡Tremendas regañadas me pegaron cuando me equivoqué! Pero aún en esas tribulaciones siempre rescaté el hecho de que por lo menos me leían y eso es algo que todo ser humano debe agradecer, pues quien tiene la palabra, la escribe y la comparte es un servidor más y debe utilizar ese poder para despertar a quienes duermen, oír y ver a los invisibles, aterrizar a los que vuelan y dar alas a quienes están<br /> sembrados en la tierra. Nos hemos divertido, hemos llorado, nos hemos enojado y nos hemos<br /> reconciliado. ¿No son esos los ingredientes de una buena relación?<br /> ¡Pues claro! Por eso no me despido del todo. Ahí en un blog o en un papelito que el viento les lleve a sus manos, nos encontraremos de nuevo cualquier día, en cualquier lugar y nos reconoceremos como los hermanos en la distancia.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/cualquier-dia-en-cualquier-lugar?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Cucarachas sin pata,  pueden caminar</title>
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			<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 22:04:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
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						<description>&lt;p&gt;“La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar, porque no tiene, porque le falta una pata para andar...”.&lt;br /&gt;El clásico corrido mexicano, sujeto a múltiples interpretaciones, en su sentido literal propone una sentencia que hoy por hoy resulta ser falsa. La cucaracha aún sin una pata camina, porque tiene el secreto de los secretos para sobrevivir: se adapta.&lt;br /&gt;En los ambientes más inhóspitos y en los óptimos, en las épocas más antiguas y hasta en el espacio (el caso de la cucaracha Nadezha que después de haber sido lanzada al espacio en un experimento, volvió a la Tierra con 33 crías nacidas en órbita), estos insectos asombrosos y repugnantes, nos dan toda una cátedra de adaptación y resistencia.&lt;br /&gt;Por diminutas que sean, donde se aparezcan, desatarán los más agudos gritos, los más estruendosos chancletazos y nos dejarán atónitos con su indiferencia ante los adelantos de nuestra tecnológica y avanzada sociedad. &lt;br /&gt;Para ellas todo se reduce a un nicho para vivir y a comida. Lo demás es muy complicado. &lt;br /&gt;Traigo el tema a este espacio porque en estos días en que el país, las organizaciones y la gente se debaten entre un modo de hacer las cosas y otro, polémica que también despierta los más encarecidos debates en lo político, en lo productivo, en lo laboral, la filosofía de las cucarachas da una lección contundente: adáptese y sobreviva / resístase y muera.&lt;br /&gt;Son tiempos de un cambio vertiginoso que se gesta en una vorágine de datos, circunstancias y tendencias.&lt;br /&gt;Los dinosaurios no lo lograron. Las cucarachas ahí están.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/cucarachas-sin-pata-pueden-caminar?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>“La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar, porque no tiene, porque le falta una pata para andar...”.<br />El clásico corrido mexicano, sujeto a múltiples interpretaciones, en su sentido literal propone una sentencia que hoy por hoy resulta ser falsa. La cucaracha aún sin una pata camina, porque tiene el secreto de los secretos para sobrevivir: se adapta.<br />En los ambientes más inhóspitos y en los óptimos, en las épocas más antiguas y hasta en el espacio (el caso de la cucaracha Nadezha que después de haber sido lanzada al espacio en un experimento, volvió a la Tierra con 33 crías nacidas en órbita), estos insectos asombrosos y repugnantes, nos dan toda una cátedra de adaptación y resistencia.<br />Por diminutas que sean, donde se aparezcan, desatarán los más agudos gritos, los más estruendosos chancletazos y nos dejarán atónitos con su indiferencia ante los adelantos de nuestra tecnológica y avanzada sociedad. <br />Para ellas todo se reduce a un nicho para vivir y a comida. Lo demás es muy complicado. <br />Traigo el tema a este espacio porque en estos días en que el país, las organizaciones y la gente se debaten entre un modo de hacer las cosas y otro, polémica que también despierta los más encarecidos debates en lo político, en lo productivo, en lo laboral, la filosofía de las cucarachas da una lección contundente: adáptese y sobreviva / resístase y muera.<br />Son tiempos de un cambio vertiginoso que se gesta en una vorágine de datos, circunstancias y tendencias.<br />Los dinosaurios no lo lograron. Las cucarachas ahí están.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/cucarachas-sin-pata-pueden-caminar?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Esa extraña, cada vez más cercana</title>
			<link>http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/esa-extrana-cada-vez-mas?blog=13</link>
			<pubDate>Mon, 22 Oct 2012 01:47:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
			<category domain="main">Sin categor&iacute;as</category>			<guid isPermaLink="false">494@http://www.aldia.cr/blog/blogs/</guid>
						<description>&lt;p&gt;Allá cada mil años, se moría alguien en el barrio completamente ajeno para mí. Nunca nadie en la escuela y mucho menos en el colegio.&lt;br /&gt;La muerte era una perfecta extraña, que provocaba en mi madre y tías unos estragos terribles, que nos obligaba a ir al horrible cementerio, pero que en lo inmediato no era más que una visitante ocasional.&lt;br /&gt;Conforme fueron pasando los años, se fueron marchando primero compañeras del cole y después del trabajo, con lapsos más o menos lejanos.&lt;br /&gt;Pero un día, un día, la señora encapuchada, la de guadaña y calavera, empezó a llevarse a los afectos entrañables y macizos en unos cuantos años y como los granos de un reloj de arena que entre menos quedan más rápido se van, la vieja corta con su herramienta los más caros amores y personajes de la vida real.&lt;br /&gt;Ahora está instalada en las calles y en los barrios. Gana con la ira contenida de la gente y se lleva lo que quede: amigos, niños, indigentes, ancianos, muertos casuales que se atraviesan en el fuego cruzado de las pandillas, o que reciben una bala perdida mientras viajan en autobús.&lt;br /&gt;En ese pulso infinito la vida y la muerte se juegan en una partida interminable nuestra inocentes expectativas y planes. &lt;br /&gt;Pero, lo que sí es un hecho es que ya no es una extraña.&lt;br /&gt;Ahora la reconozco. Puedo ver de lejos su sonrisa huesuda. Detecto sus huellas silenciosas merodeando por allí. Puedo percibir su barato perfume de flores viejas en el aire.&lt;br /&gt;Pero yo la desafío viviendo cada minutico de vida como si fuera el último, el único, un diminuto tesoro de sesenta segundos...&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/esa-extrana-cada-vez-mas?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Allá cada mil años, se moría alguien en el barrio completamente ajeno para mí. Nunca nadie en la escuela y mucho menos en el colegio.<br />La muerte era una perfecta extraña, que provocaba en mi madre y tías unos estragos terribles, que nos obligaba a ir al horrible cementerio, pero que en lo inmediato no era más que una visitante ocasional.<br />Conforme fueron pasando los años, se fueron marchando primero compañeras del cole y después del trabajo, con lapsos más o menos lejanos.<br />Pero un día, un día, la señora encapuchada, la de guadaña y calavera, empezó a llevarse a los afectos entrañables y macizos en unos cuantos años y como los granos de un reloj de arena que entre menos quedan más rápido se van, la vieja corta con su herramienta los más caros amores y personajes de la vida real.<br />Ahora está instalada en las calles y en los barrios. Gana con la ira contenida de la gente y se lleva lo que quede: amigos, niños, indigentes, ancianos, muertos casuales que se atraviesan en el fuego cruzado de las pandillas, o que reciben una bala perdida mientras viajan en autobús.<br />En ese pulso infinito la vida y la muerte se juegan en una partida interminable nuestra inocentes expectativas y planes. <br />Pero, lo que sí es un hecho es que ya no es una extraña.<br />Ahora la reconozco. Puedo ver de lejos su sonrisa huesuda. Detecto sus huellas silenciosas merodeando por allí. Puedo percibir su barato perfume de flores viejas en el aire.<br />Pero yo la desafío viviendo cada minutico de vida como si fuera el último, el único, un diminuto tesoro de sesenta segundos...</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/esa-extrana-cada-vez-mas?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Un cuarto de siglo sin verte</title>
			<link>http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/un-cuarto-de-siglo-sin?blog=13</link>
			<pubDate>Tue, 09 Oct 2012 02:41:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
			<category domain="main">Sin categor&iacute;as</category>			<guid isPermaLink="false">489@http://www.aldia.cr/blog/blogs/</guid>
						<description>&lt;p&gt;Cuando te fuiste, apenas comenzaba mi vida. Llevaba veinticinco años conociéndote y ahora llevo veinticinco sin verte.&lt;br /&gt; Aún así no se me borran de la mente el calor de tus besos y de tus  abrazos. Todavía recuerdo cómo se me agitaba el corazón y se me abrían  más los ojos, cuando te veía llegar a casa, siempre con pan, siempre con  paz, siempre con bolsitas de esperanza.&lt;br /&gt; ¿Y de tu cuchara? ¡Cómo me iba a olvidar del milagroso sabor de tus  platillos? Ni el mejor chef del mundo podría devolverme el sabor de tu  pastel de limón con merengue doradito, la olla con el lustre de  chocolate embarrado que degusté como el más exquisito manjar, ni los  trozos de tu carne en salsa, escasos y delgados, ¡pero de morir soñando!&lt;br /&gt; Una alianza se formó entre dos almas: vos que me esperaste con ilusión y  ganas hasta que Tatica me mandó en DHL desde arriba, y yo que dejé ir a  Él, a pesar de mi berrinche, porque hay un abrazo prometido en medio de  la luz después de lo oscuro y el suspiro.&lt;br /&gt; Nada se compara con tu mano sobre mi cabeza, capaz de aliviar jaquecas, desamores y tristezas.&lt;br /&gt;Ningún premio se equipara a tus palabras de aliento y ninguna sentencia es peor que tu entrecejo fruncido. &lt;br /&gt;Hace  un cuarto de siglo que no te veo, mamacita. Hace lo mismo que ya no  estás para reírnos o regañarnos, ser cómplices en la vida y burlarnos  juntas de la muerte como hicimos tantas veces.&lt;br /&gt; La bandida te llevó de pura envidia, porque no soporta a dos mortales  que se quieran tanto, ni que el amor la derrote con su canto y le  demuestre que una tumba no es pared que nos separa. &lt;br /&gt;Hace un siglo y fue ayer, que  sangra mi corazón y llora mi alma.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/un-cuarto-de-siglo-sin?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando te fuiste, apenas comenzaba mi vida. Llevaba veinticinco años conociéndote y ahora llevo veinticinco sin verte.<br /> Aún así no se me borran de la mente el calor de tus besos y de tus  abrazos. Todavía recuerdo cómo se me agitaba el corazón y se me abrían  más los ojos, cuando te veía llegar a casa, siempre con pan, siempre con  paz, siempre con bolsitas de esperanza.<br /> ¿Y de tu cuchara? ¡Cómo me iba a olvidar del milagroso sabor de tus  platillos? Ni el mejor chef del mundo podría devolverme el sabor de tu  pastel de limón con merengue doradito, la olla con el lustre de  chocolate embarrado que degusté como el más exquisito manjar, ni los  trozos de tu carne en salsa, escasos y delgados, ¡pero de morir soñando!<br /> Una alianza se formó entre dos almas: vos que me esperaste con ilusión y  ganas hasta que Tatica me mandó en DHL desde arriba, y yo que dejé ir a  Él, a pesar de mi berrinche, porque hay un abrazo prometido en medio de  la luz después de lo oscuro y el suspiro.<br /> Nada se compara con tu mano sobre mi cabeza, capaz de aliviar jaquecas, desamores y tristezas.<br />Ningún premio se equipara a tus palabras de aliento y ninguna sentencia es peor que tu entrecejo fruncido. <br />Hace  un cuarto de siglo que no te veo, mamacita. Hace lo mismo que ya no  estás para reírnos o regañarnos, ser cómplices en la vida y burlarnos  juntas de la muerte como hicimos tantas veces.<br /> La bandida te llevó de pura envidia, porque no soporta a dos mortales  que se quieran tanto, ni que el amor la derrote con su canto y le  demuestre que una tumba no es pared que nos separa. <br />Hace un siglo y fue ayer, que  sangra mi corazón y llora mi alma.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/un-cuarto-de-siglo-sin?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Es mejor con tinta desde la primera vez</title>
			<link>http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/es-mejor-con-tinta-desde?blog=13</link>
			<pubDate>Thu, 04 Oct 2012 23:15:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
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						<description>&lt;p&gt;La vida, bien podría definirse como una novela llena de finales alternativos. &lt;br /&gt;Si tomamos uno, no deberíamos estar contemplando los “hubiera” o los “talveces”. &lt;br /&gt;Como en el efecto mariposa, es claro que si hubiésemos cambiado algo de nuestro pasado, se borrarían quizás situaciones que ahora nos agobian y queremos eliminar, pero con ellas desaparecerían los rostros y las personas amadas que en el presente forman parte de nuestra realidad.&lt;br /&gt;No es una cátedra de filosofía pues estoy muy largo de impartirla, pero si tengo esta certeza. &lt;br /&gt;La palabra elegante de la fe, es la convicción, y creo firmemente en que el camino recorrido es una escuela de la que es difícil recibirse con honores y, como decía Mafalda, las graduaciones generalmente terminan en una vela...&lt;br /&gt;¿Cuál capítulo de nuestra vida eliminaríamos del manuscrito? A lo mejor esos momentos horribles que todos llevamos apuntados en papelitos. Algunos siniestros y secretos, otros dolorosos como espinas, pero aún esos, han sido crisoles donde se gesta nuestro caracter y coraje. Porque al final, todo se resume en un álbum de momentos y circunstancias que en definitiva, forjan  nuestra identidad.&lt;br /&gt;Yo no quitaría ni un solo protagonista del guión, no me sobra ningún párrafo, nadie en los créditos, nadie en el ‘staff’ de apoyo y en la producción final. &lt;br /&gt;Cuando nacemos, Dios grita en alguna parte ¡Acción! y desde ese punto la vida se sigue dando como una historia llena de capítulos buenos y malos, pero todos imprescindibles.&lt;br /&gt;¡Ah! Un tip único: no la escriban en borrador. A lo mejor no hay tiempo de pasarla en limpio.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/es-mejor-con-tinta-desde?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La vida, bien podría definirse como una novela llena de finales alternativos. <br />Si tomamos uno, no deberíamos estar contemplando los “hubiera” o los “talveces”. <br />Como en el efecto mariposa, es claro que si hubiésemos cambiado algo de nuestro pasado, se borrarían quizás situaciones que ahora nos agobian y queremos eliminar, pero con ellas desaparecerían los rostros y las personas amadas que en el presente forman parte de nuestra realidad.<br />No es una cátedra de filosofía pues estoy muy largo de impartirla, pero si tengo esta certeza. <br />La palabra elegante de la fe, es la convicción, y creo firmemente en que el camino recorrido es una escuela de la que es difícil recibirse con honores y, como decía Mafalda, las graduaciones generalmente terminan en una vela...<br />¿Cuál capítulo de nuestra vida eliminaríamos del manuscrito? A lo mejor esos momentos horribles que todos llevamos apuntados en papelitos. Algunos siniestros y secretos, otros dolorosos como espinas, pero aún esos, han sido crisoles donde se gesta nuestro caracter y coraje. Porque al final, todo se resume en un álbum de momentos y circunstancias que en definitiva, forjan  nuestra identidad.<br />Yo no quitaría ni un solo protagonista del guión, no me sobra ningún párrafo, nadie en los créditos, nadie en el ‘staff’ de apoyo y en la producción final. <br />Cuando nacemos, Dios grita en alguna parte ¡Acción! y desde ese punto la vida se sigue dando como una historia llena de capítulos buenos y malos, pero todos imprescindibles.<br />¡Ah! Un tip único: no la escriban en borrador. A lo mejor no hay tiempo de pasarla en limpio.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/es-mejor-con-tinta-desde?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Niñas que tienen niños ¿adónde quedó su infancia?</title>
			<link>http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/ninas-que-tienen-ninos-adonde?blog=13</link>
			<pubDate>Mon, 01 Oct 2012 21:11:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
			<category domain="main">Sin categor&iacute;as</category>			<guid isPermaLink="false">485@http://www.aldia.cr/blog/blogs/</guid>
						<description>&lt;p&gt;Si usted pasa por afuera no ve más que un edificio en medio de fincas y carreteras, pero adentro, casi medio centenar de muchachas entre los 12 y los 16 años mecen sus esperanzas y oportunidades en la misma cunita donde duermen sus bebés.  Por diferentes motivos, la mayoría sórdidos e imborrables, han tenido a su hijo sin saber siquiera en qué momento la vida les ha puesto tan duro reto. ¿Cómo podría desear un hijo salido de sus entrañas una niña de 12 años o una de 13?  Lo normal es que lo imaginen como preadolescentes que son, pero no que a destiempo la maternidad las llame a tierra, por razones, como dije, completamente salidas de contexto, avergonzantes todas para una sociedad que se las da de moderna, adelantada y culta.  Usted las ve sentadas en el comedor que de pronto se convirtió en auditorio, y parece una asamblea de escuela con chiquillas a punto de graduarse. Nadie diría que por cabeza hay un niño y hasta dos si fuera el caso, terminándose de criar junto a su madre pequeña.  Allí en el refugio, que más que eso es un hogar, una familia, una casa, ellas tienen oportunidad de ser quienes son, estudiar y tratar de concluir lo que las circunstancias les hizo brincarse con garrocha.  Algún día tendrán que dejar este seguro puerto, para de nuevo lanzarse a una marea  de incertidumbres, pero con su niñito como razón para sobrevivir y defenderse a lo mejor lo logren, sobre todo si contribuimos a entenderlas y a decirles con nuestra actitud abierta e inclusiva, se puede continuar aún sin vivir la infancia.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/ninas-que-tienen-ninos-adonde?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si usted pasa por afuera no ve más que un edificio en medio de fincas y carreteras, pero adentro, casi medio centenar de muchachas entre los 12 y los 16 años mecen sus esperanzas y oportunidades en la misma cunita donde duermen sus bebés.  Por diferentes motivos, la mayoría sórdidos e imborrables, han tenido a su hijo sin saber siquiera en qué momento la vida les ha puesto tan duro reto. ¿Cómo podría desear un hijo salido de sus entrañas una niña de 12 años o una de 13?  Lo normal es que lo imaginen como preadolescentes que son, pero no que a destiempo la maternidad las llame a tierra, por razones, como dije, completamente salidas de contexto, avergonzantes todas para una sociedad que se las da de moderna, adelantada y culta.  Usted las ve sentadas en el comedor que de pronto se convirtió en auditorio, y parece una asamblea de escuela con chiquillas a punto de graduarse. Nadie diría que por cabeza hay un niño y hasta dos si fuera el caso, terminándose de criar junto a su madre pequeña.  Allí en el refugio, que más que eso es un hogar, una familia, una casa, ellas tienen oportunidad de ser quienes son, estudiar y tratar de concluir lo que las circunstancias les hizo brincarse con garrocha.  Algún día tendrán que dejar este seguro puerto, para de nuevo lanzarse a una marea  de incertidumbres, pero con su niñito como razón para sobrevivir y defenderse a lo mejor lo logren, sobre todo si contribuimos a entenderlas y a decirles con nuestra actitud abierta e inclusiva, se puede continuar aún sin vivir la infancia.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/ninas-que-tienen-ninos-adonde?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Una columna con tinta ajena</title>
			<link>http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/una-columna-con-tinta-ajena?blog=13</link>
			<pubDate>Fri, 21 Sep 2012 22:38:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
			<category domain="main">Sin categor&iacute;as</category>			<guid isPermaLink="false">477@http://www.aldia.cr/blog/blogs/</guid>
						<description>&lt;p&gt;El jueves pasado, el Centro Dormitorio para Habitantes de la Calle de San José, auspiciado por la Municipalidad capitalina, cumplió cuatro años. En medio de los invitados, funcionarios y usuarios, Carlos Reyes Naranjo, uno de los sobrevivientes de la jungla urbana y que lo logró gracias a esta iniciativa, leyó este texto que hoy comparto con ustedes. Bien por la dignidad, bien por el rayito de esperanza para ellos y para los que están por llegar. Mis palabras sobran esta vez: “¿De quién fue la idea y tan estupenda de brindar abrigo y alimentación? Ya puedo bañarme, ver televisión, ya me siento otro, yo quiero cambiar. Haciendo fila para poder entrar, hice los amigos que no olvidaré, cumplí disciplina que me hizo cambiar, mi loca manera que siempre llevé. Este es un proceso digno de admirar, que rescata vida, dá la sobriedad. ‘Saque ficha blanca’ se oye por ahí. Yo saqué la roja y no entraré hoy. ¡Qué importa la ficha o si entro o no! Lo que realmente cuenta es que cambiando estoy. Ahora me preocupo de estar bueno y sano, bien vale la pena lo que hacen por mí. Ya no paso fríos, duermo como un niño, y hasta mis flaquezas se han rellenado. Hay tantos que han hecho esta realidad, los que ven mis ojos y en mi mente están. El anonimato es impresionante... ¡Cuántas cosas buenas lograron en mí! Muy agradecido Centro Dormitorio, buen organigrama, bueno el personal, todo un plan selecto nacido del cielo y puesto en las mentes que escogió el Señor”.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/una-columna-con-tinta-ajena?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El jueves pasado, el Centro Dormitorio para Habitantes de la Calle de San José, auspiciado por la Municipalidad capitalina, cumplió cuatro años. En medio de los invitados, funcionarios y usuarios, Carlos Reyes Naranjo, uno de los sobrevivientes de la jungla urbana y que lo logró gracias a esta iniciativa, leyó este texto que hoy comparto con ustedes. Bien por la dignidad, bien por el rayito de esperanza para ellos y para los que están por llegar. Mis palabras sobran esta vez: “¿De quién fue la idea y tan estupenda de brindar abrigo y alimentación? Ya puedo bañarme, ver televisión, ya me siento otro, yo quiero cambiar. Haciendo fila para poder entrar, hice los amigos que no olvidaré, cumplí disciplina que me hizo cambiar, mi loca manera que siempre llevé. Este es un proceso digno de admirar, que rescata vida, dá la sobriedad. ‘Saque ficha blanca’ se oye por ahí. Yo saqué la roja y no entraré hoy. ¡Qué importa la ficha o si entro o no! Lo que realmente cuenta es que cambiando estoy. Ahora me preocupo de estar bueno y sano, bien vale la pena lo que hacen por mí. Ya no paso fríos, duermo como un niño, y hasta mis flaquezas se han rellenado. Hay tantos que han hecho esta realidad, los que ven mis ojos y en mi mente están. El anonimato es impresionante... ¡Cuántas cosas buenas lograron en mí! Muy agradecido Centro Dormitorio, buen organigrama, bueno el personal, todo un plan selecto nacido del cielo y puesto en las mentes que escogió el Señor”.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/una-columna-con-tinta-ajena?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Lo que dejó ¿la cigüeña?</title>
			<link>http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/lo-que-dejo-la-ciguena?blog=13</link>
			<pubDate>Thu, 13 Sep 2012 22:15:00 +0000</pubDate>			<dc:creator>afernandez</dc:creator>
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						<description>&lt;p&gt;En una de esas calles que hay en los barrios donde la cuesta parece que se traga una fila de casitas humildes, la ví negociar con un gesto preocupado lo que el hombre le ofrecía. Un encierro de esos bonitos de ahora, plegable, de segunda pero en buen estado, con paticos y pollos en los esquineros de vinil. Ella, con el entrecejo fruncido y la mano en la barbilla lo revisaba. Con la otra mano se tocaba la pancita de unos ocho meses, a punto de nieve, hacía una pregunta y después negaba con la cabeza, tal vez imaginando a su bebé allí dentro jugando o durmiendo o quizás pensando cómo podría pagar el accesorio, si sería un lujo considerando sus ingresos, o si resolvería una necesidad. El hombre se deshacía en ventajas para colocar su producto y ella lo pensaba tanto, que no pude evitar detenerme a observar la escena.  En el cielo no volaba ninguna cigüeña, pero es ya sabido que en setiembre tienen mucho trabajo estas aves de pico largo a quienes el imaginario popular les ha asignado la tarea de traer bebés al mundo.  Las fiestas de fin de año, el pago del aguinaldo... ¿quién sabe? Cualquiera puede ser el motivo para que en setiembre el pico de nacimientos llegue al máximo y también las negociaciones como las de aquella mujer. En unas semanas su retoño ocupará un lugar en este mundo y a gritos reclamará su alimento.  En miles de hogares ticos pasará lo mismo con diferentes matices, en unos la abundancia y la alegría, en otros el milagro cotidiano de poner leche y pan sobre la mesa.  Como lo dijeron ya, la vida se abre paso. ¿Quién la detiene?&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/lo-que-dejo-la-ciguena?blog=13&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En una de esas calles que hay en los barrios donde la cuesta parece que se traga una fila de casitas humildes, la ví negociar con un gesto preocupado lo que el hombre le ofrecía. Un encierro de esos bonitos de ahora, plegable, de segunda pero en buen estado, con paticos y pollos en los esquineros de vinil. Ella, con el entrecejo fruncido y la mano en la barbilla lo revisaba. Con la otra mano se tocaba la pancita de unos ocho meses, a punto de nieve, hacía una pregunta y después negaba con la cabeza, tal vez imaginando a su bebé allí dentro jugando o durmiendo o quizás pensando cómo podría pagar el accesorio, si sería un lujo considerando sus ingresos, o si resolvería una necesidad. El hombre se deshacía en ventajas para colocar su producto y ella lo pensaba tanto, que no pude evitar detenerme a observar la escena.  En el cielo no volaba ninguna cigüeña, pero es ya sabido que en setiembre tienen mucho trabajo estas aves de pico largo a quienes el imaginario popular les ha asignado la tarea de traer bebés al mundo.  Las fiestas de fin de año, el pago del aguinaldo... ¿quién sabe? Cualquiera puede ser el motivo para que en setiembre el pico de nacimientos llegue al máximo y también las negociaciones como las de aquella mujer. En unas semanas su retoño ocupará un lugar en este mundo y a gritos reclamará su alimento.  En miles de hogares ticos pasará lo mismo con diferentes matices, en unos la abundancia y la alegría, en otros el milagro cotidiano de poner leche y pan sobre la mesa.  Como lo dijeron ya, la vida se abre paso. ¿Quién la detiene?</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.aldia.cr/blog/blogs/index.php/lo-que-dejo-la-ciguena?blog=13">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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