Domingo 2 de noviembre de 2008, San José, Costa Rica
Nacionales | Acusado de estafa en España
Obispo San Casimiro le prestó $165 mil a empresario español
Afirma que por amistad le dio “los ahorros de su vida”
  • AlDia.cr
    San Casimiro ofició una misa ayer en la iglesia de barrio El Carmen, Alajuela. José Venegas.
  • AlDia.cr
    Pedro Urrutia fue detenido el 21 de octubre. Archivo.

Ronny Rojas
Erick Carvajal
ronnyrojas@aldia.co.cr

El obispo de Alajuela, Ángel San Casimiro, confirmó ayer que le giró tres cheques por un total de $165.000, como préstamo, al empresario español Pedro Urrutia Urrutia, preso aquí por un fraude que se le atribuye en España.

El préstamo se lo hizo el pasado mes de octubre.

San Casimiro trasladó el dinero desde una cuenta personal que tiene en el Grupo Sama.

¿Por qué lo hizo? El prelado respondió ayer a este diario que Urrutia le pidió un préstamo de $200 mil para pagar el combustible de una gasolinera de su propiedad en San Carlos.

“Esos son todos los ahorros de mi vida. En ese momento, en que él me lo solicita, es porque se encuentra en una situación muy difícil porque tiene que pagarle a Recope la gasolina en efectivo. Él me dice que me lo devuelve (el dinero) en noviembre”, añadió.

Tres cheques

El dinero del préstamo fue remitido a la cuenta personal del empresario, número 001-599125-0, del Banco de Costa Rica (BCR).

Para hacer cada depósito, San Casimiro le enviaba una nota al Grupo Sama pidiendo realizar la transacción a nombre de Urrutia, dijo el prelado.

Grupo Sama depositó los cheques en el Banco Nacional, y este, a su vez, los trasladó al BCR.

Sama depositó el primer cheque para Urrutia, por $80 mil, el 6 de octubre.

Dos días después, realizó otro giro, por $20 mil, y el 16 de octubre uno más, por $65 mil, pero este cheque no llegó a ser acreditado en la cuenta de Urrutia, a quien la policía detuvo el día 21.

Rolando Cervantes Barrantes, gerente de Sama, declinó referirse a estos trámites.

“Desgraciadamente nosotros, sobre asuntos de clientes, no podemos referirnos. La ley nos obliga a guardar reserva”, explicó.

San Casimiro aseguró a Al Día que Urrutia no ha invertido dinero en la Conferencia Episcopal, y que estos cheques fueron los únicos que le giró al extranjero.

“Ese dinero es mío. No quise comprometer a nadie. Lo que he hecho es de mi propio peculio, después de tantos años... me he quedado sin nada. Soy uno de los que se ha sentido afectado en esta situación”, expresó el Obispo.

A Urrutia, de 71 años, lo acusan en España de estafar al grupo empresarial Indaüx, por casi 18 millones de euros.

Urrutia, al parecer, se escapó de un hospital militar.

Vivía en San Carlos de Alajuela desde el 2006 y actualmente enfrenta un proceso de extradición.

Está internado en el Hospital La Católica, en Guadalupe, debido a una cardiopatía severa.

Al Día quiso hablar con Urrutia, pero no ha sido posible debido a su estado de salud.

Su abogado, Carlos Vargas Pagán, dijo desconocer que su cliente había recibido dinero del prelado y declinó referirse al tema.

Dos fiestas

San Casimiro contó que conoció a Urrutia en una parrillada en San Carlos hace poco más de un año. No reveló quién los presentó.

Según el Obispo, asistió a dos de las fiestas que Urrutia dio en San Carlos.

También medió ante Migración para que le otorgara la residencia a Urrutia, según informó “La Nación”.

Al Día reveló la semana pasada que Urrutia le dio un poder generalísimo a San Casimiro, el pasado 1.° de octubre, el cual lo faculta para manejar una sociedad y realizar todo tipo de trámite bancario, en Costa Rica o el extranjero, incluidos retiros de dinero en efectivo.

Según San Casimiro, el foráneo le pidió que dispusiera de sus bienes “en obras sociales”, en caso de que él falleciera.

El poder que Pedro Urrutia le otorgó al prelado es de la sociedad Specirius S.A., la cual aparece como dueña registral de un vehículo Mercedes Benz.

“Estoy pagando el precio de la amistad”

Monseñor Ángel San Casimiro. Obispo de Alajuela

Lo que le prestó a Urrutia, ¿eran todos sus ahorros?

Exactamente. Ahorros de, échale 30 años, y eso perfectamente es comprobable, que es cuenta mía, desde muchisísimos años antes de conocer efectivamente a ese señor.

¿Cuándo le pidió que le prestara ese dinero?

Hace unas tres semanas.

¿Urrutia invirtió dinero en la Conferencia Episcopal?

En absoluto, nunca, jamás.

La amistad de ustedes ¿daba para tanto, como para prestarle $165 mil?

Sí, él se ganó mi confianza y me fié perfectamente, y por eso no escatimé en prestarle todo lo que había ahorrado durante tantos años.

¿No cree que eso lo afecte a usted?

Sí, me ha afectado y estoy pagando el precio de esa amistad.

¿Va a tomar alguna acción para recuperar ese dinero?

No, simplemente, ojalá me pongan en la lista de los acreedores, y si realmente lo puedo recuperar, sería para mí volver a tener lo que me ha costado tantos años.

¿Ha hecho alguna advertencia o gestión financiera a las autoridades de que usted prestó ese dinero?

¿Por qué?, si es un dinero propio.

El dinero está en riesgo de que no lo recupere...

Bueno, si no lo recupero es error mío.

¿Él se lo pidió en esos montos?

No, él me pidió $200 mil. Primero 100, después otros 100, y yo dije no, es lo único que tengo y no puedo más.

¿Usted mandaba una nota al Grupo Sama cada vez que tenía que girar un cheque de estos?

Lógicamente, si es de mi cuenta, tengo que autorizar para que eso se haga. Y eso precisamente puede comprobarse en Sama, de los años que esa cuenta yo tenía allí.

¿Desde cuándo?

Esa cuenta lleva allá unos cinco o seis años.

¿Es la única cuenta que tiene allí (en el Grupo Sama)?

Exactamente.

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