Vivir Hoy
Sábado 28 de enero de 2012, Costa Rica

Entrenamiento

Juego, disciplina y amor

Neyssa Calvo Achoy

ncalvo@aldia.co.cr

Se pelean con sus padres, no les gusta compartir sus cosas, son agresivos con los extraños y no desean obedecer órdenes.

¿Le resulta familiar? Pero, no se confunda, no estamos hablando de niños o adolescentes sino de los perros que viven bajo su mismo techo y se creen los amos.

Al Día abrió el portón para que nuestros lectores enviarán a la dirección encantadordeperrosaldia@nacion.com la situación que tienen con sus animales y de resultar uno de los dos ganadores, tener el consejo del entrenador de perros César Millán.

La demanda ha sido tan alta que se decidió tomar algunos de los casos más representativos para ser analizados por Carlos Orozco, conductista canino internacional de Hablemos de Perros.

Saque para su saco

El primero en la lista es la historia de Trino, un french poodle tacita, que es muy agresivo. Según cuenta su dueño, no tolera que la gente tenga objetos en sus manos como zapatos, ni que le metan la mano en la comida y ladra mucho cuando sale a caminar.

En opinión del experto, su conducta es igual a la de un perro que ha sido amenazado con objetos. ¿Qué hacer? Lo ideal es de manera accidental portar cosas en la mano y no prestar atención al perro si se muestra agresivo.

Y para que permita tocar su taza de alimentos hay que darle de comer primero con la mano y luego en el recipiente, pero sosteniéndolo por parte del dueño.

Con respecto a no poder comportarse en la calle, Orozco recomienda usar un collar que no tenga percheras y detenerse cada vez que Trino tire de la correa cuantas veces sea necesario.

Otro caso muy frecuente es lo que le sucede a dos huskies siberianos, Kaiser y Junior, padre e e hijos, que se la pasan peleando.

Para este caso, el especialista sugiere que los animales gasten mucha de su energía al ser perros fuertes físicamente. Además, deben ponerlos a caminar junto a usted, primero de uno en uno y sin tirar de la cuerda.

Orozco aconseja empezar en casa y después en sitios con poca distracción. Y cuando hayan aprendido, ambos deben aprender a sentarse y estar así.

Kaiser también le tiene miedo al ruido de la pólvora y Junior a las cosas metálicas que suenen.

En esa situación el entrenador cree que el dueño se puede apoyar en las caminatas para que el trabajo sea mental y físico. Conforme mejoran se exponen en los paseos a ruidos y se evita sobreprotegerlos. Si sigue busque ayuda.

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