|
Feliz El aplauso le sigue gustando a Óscar Arias y su rostro no lo disimula. "Liberación es mi casa y aquí me voy a quedar", dijo anoche al oficializar su precandidatura por el PLN. Mayela LÓPEZ/Al Día
|
Arias es ya precandidato
Anoche hizo la inscripción Pablo GUERÉN C. pgueren@aldia.co.cr
Lo de anoche en Sabana Sur fue literalmente como estar en la disco de moda, donde lo importante para decenas de esas personas verdiblancas era ir, que se notara esa presencia o, mejor dicho, que el precandidato la notara.
Y como ese precandidato, era nada menos que Óscar Arias, los que buscan alguna diputación no dudaron, además, en ir vestidos con camiseta verdiblanca, llevar algunos de sus vecinos, poner cara de atento y aplaudir cada promesa que lanzara el Premio Nobel.
Por eso, cuando a las 7 p.m., Arias oficializó en pleno Balcón Verde su precandidatura a la Presidencia por el PLN, el recinto en algo se sacudió y hubo lágrimas.
Fue entones que Arias lanzó, por única vez en la jornada, algo de pimienta política a los que partieron o a los que piensan hacerlo. "A diferencia de otros, nunca renegaré de ella (obra del PLN) ni de la esperanza que simboliza el estandarte verde y blanco que nos cobija. Liberación es mi casa y aquí me voy a quedar". Ocho peldaños Luego vinieron las promesas. Hacer del PLN un partido "reformista", una "socialdemocracia moderna, flexible, abierta al cambio, capaz de navegar entre las aguas del populismo de izquierda y el fundamentalismo de la extrema derecha libertaria".
Y con ese plan de partido, Arias comparó a Costa Rica con "Alicia en el país de la Maravillas", una niña que busca un camino. Ahí, el Expresidente prometió "un camino de futuro". Arias lanzó su programa de gobierno, sus ocho metas, sus ocho peldaños:
- Lucha contra la corrupción (como prioridad).
- Lucha contra la pobreza y la desigualdad.
- Integración al mundo para crear empleos de calidad. Apoyo a TLC con Estados Unidos.
- Educación.
- Lucha contra la delincuencia y las drogas.
- Poner orden en prioridades del Estado.
- Recuperación de infraestructura nacional.
- Ennoblecer la política exterior.
Ricardo Sancho, que quiere una diputación por Cartago, aplaudía a rabiar, emocionado, y ya no aguantó más, cuando Arias concluyó su discurso asegurando que los "mejores días de Costa Rica aún están por venir". Fue la catarsis de una calle que a las 8:40 p.m. ya casi estaba vacía. Pocos escucharon la comparsa.
|