Réiner Montero, corresponsal GN y Rodolfo Martín
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Sarapiquí, Heredia.- Abandonado sobre el pasto de un potrero, a unos 600 metros de la parte trasera de la casa, apareció asesinado y en avanzado estado de descomposición el ganadero Guido Blanco González, de 56 años.
El hallazgo tuvo lugar anteayer en una finca de su propiedad, de 82 manzanas de extensión y ubicada en las Llanuras del Gaspar, en la aldea de Sapariquí, a unos 38 kilómetros noreste de Puerto Viejo.
Blanco, conocido popularmente como “Chorro” era vecino del barrio El Porvenir, de Ciudad Quesada desde donde al menos una vez por semana se trasladaba hasta esta finca comprada unos 10 años atrás.
Al parecer, le robaron su teléfono celular, un reloj, una cadena de oro, un arma y, probablemente alrededor de ¢200.000 en efectivo que había recibido por concepto de la venta de queso.
Así lo manifestó ayer Jeison Blanco, uno de los cuatro hijos. Los otros tres son Angie, Juan y Jairo.
Incluso, las autoridades barajan la posibilidad que hasta le hayan robado un arma de su propiedad.
Blanco salió de su casa el martes pasado y la última vez que hablaron con él fue un día después, cuando los llamó desde una pulpería ubicada a unos dos kilómetros de su finca.
La primera que comenzó a extrañar su ausencia fue su esposa Marta Solís Rojas, cuando el sábado no había recibido ninguna otra llamada suya.
Ante esto optaron por ir a buscarlo, algo que hacían por primera vez.
Al llegar a la casa de la finca, la señora y sus hijos, se toparon con una vivienda totalmente desordenada.
Inmediatamente, organizaron unas patrullas de búsqueda y fue así como lo hallaron abandonado en un potrero.
En el corral habían unas 70 cabezas de ganado totalmente hambrientas.
La policía intenta dar con el paradero del peón de la finca, quien desapareció de la zona junto con su esposa y un hijo.
* Colaboró Carlos Hernández
Impresionado
Orlando Díaz, vecino.
Me llevé una gran impresión. Nunca antes me había topado con algo similar. El cuerpo estaba muy deteriorado”.
Deyanira Huertas, vecina.
Era muy dinámico. Difícilmente hallaremos en este pueblo a una persona de su calidad moral. Era un baluarte”.
Jeison Padilla, policía.
A la delegación de Pueblo Nuevo llegó alguien quien dijo ser hijo de un finquero de quien descocían su paradero”.
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