Sábado 4 de octubre de 2008, San José, Costa Rica
Ovación | Rincón arbitral
Los huecos del reglamento

Ramón L. Méndez
Exárbitro

En el arbitraje hay situaciones difíciles de resolver y el reglamento tiene grandes vacíos; lo digo pensando en la jugada que se presentó el miércoles en el Saprissa. Me refiero a la acción en la que un jugador del Marathón esconde un balón en su cuerpo y conforme avanza la jugada lo lanza para obligar al silbatero a detener el juego o confundir al adversario.

Para mí era merecedor de tarjeta roja directa.

Yo lo expulso, pero cómo lo reporto en el informe que todo árbitro debe presentar al final del juego.

Allí es donde está el dilema, en el vacío que presentan las reglas de juego. Las faltas sancionables con expulsión son según el reglamento: a) ser culpable de juego brusco grave.

b) culpable de conducta violenta.

c) por escupir.

d) impedir con mano intencionada un gol.

e) evitar una clara posibilidad de gol.

f) ofender groseramente o con obscenidades.

h) recibir una segunda amonestación

Esas son las acciones para expulsión.

¿En cuál clasificaría usted -amigo lector- eso que hizo el hondureño?

Difícil verdad; por eso yo comparo mucho el reglamento arbitral con muchas leyes: vemos delincuentes que son pasados a los tribunales y son soltados porque no se puede hacer nada. Bueno en el arbitraje eso también pasa en algunas jugadas.

Sobre la jugada en cuestión creo que terminaría reportándola como “evitar una oportunidad de gol” ilícitamente. Como árbitro no puedo permitir que se insulte el fútbol de esa manera y allí lo acomodo y lo defiendo a capa y espada. ¿Cómo la ve?

Mi correo es marcajearbitrayahoo.com.

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