Domingo 29 de julio de 2012, Costa Rica

Rina Vega, cantante

“Me tocó dormir en el suelo”

Allan Andino

aandino@aldia.co.cr

Construirse un nombre siendo inmigrante no es nada fácil, pero su fortaleza y ganas de trabajar la hicieron salir adelante, pasando de recibir comentarios incómodos a los aplausos de los ticos.

En marzo se independizó del grupo que la vio nacer, Calle 8, y ahora se alió al cantante Gregory Cabrera para dar un nuevo paso en su carrera musical.

Rina Vega contó sus proyectos, lo enamorada que se encuentra y lo difícil también que la pasó cuando llegó a nuestro país, tras dejar Nicaragua para mejorar su calidad de vida.

¿Cómo se acopló al dúo con Gregory?

Estoy muy contenta con los resultados. Ya está sonando nuestro tema “Te voy a dar una noche” en las radios nacionales, es un merengue. Teníamos 10 años de separados profesionalmente.

¿Necesitaba independizarse Rina del grupo?

En realidad lo de salir como solista lo venía pensando hace rato, pero la idea de unirme a Gregory la hablamos en varias ocasiones, la gente lo pedía. Sonábamos fuerte tiempo atrás y se dio la idea.

¿Fue difícil desprenderse de Calle 8 ?

Bastante difícil, fueron 15 años de trabajo que dejé atrás, aprendí mucho. Pasé todas las cosas bonitas y duras también. Me di a conocer como cantante allí, viajé mucho con ellos, fue una etapa bastante linda.

¿Cómo quedó la relación con sus excompañeros?

Con ellos no quedé mal, después tomaron la decisión de seguir adelante. Estuve mucho tiempo pensando si ponía la carta (de renuncia) o no, me costó decidirme, pero había que dar el paso.

¿Piensan sacar disco?

Claro, eso es indispensable para nosotros. Ya tenemos tres temas cien por ciento originales, con arreglos de Luigi Flores y Roger Arce, exAbejorros. Estamos formando de a poquitos el disco.

¿Qué pasó con la pulpería que administraba?

Ya la devolví, era un poco complicado manejarla por mi trabajo con Calle 8. Se necesita estar siempre allí para administrarla.

Sueño en tierra desconocida

¿Cuánto tiempo tiene de vivir en Costa Rica?

Tengo 21 años, toda mi familia ya está acá. Somos seis hermanos, tres mujeres y tres hombres. Hay una hermana que canta pero le da pena, fui la única que se lanzó.

¿Qué hacía antes de convertirse en cantante?

Cuando vine para acá, no tenía papeles ni nada. Estaba en Nicaragua, las clases se pararon, quería trabajar y me vine con mi hermana. Empecé como empleada doméstica en una casa, luego fui niñera y trabajé en una tienda de zapatos frente a la Plaza de la Cultura. Allí llegó un panameño que tocaba guitarra y me llevó a una audición para ser parte del grupo Wallace y su “show”.

¿Cuál ha sido la situación más dura que pasó cuando se mudó a Costa Rica?

Venir aquí y no tener familia, lo que llaman rodar. No teníamos donde vivir, nadie que nos ayudara, no todo el tiempo los dueños de la casa donde trabajas quieren que estés ahí, me tocó dormir en el suelo en algún momento.

¿Alguna vez la han discriminado por su nacionalidad?

¡Sí, claro! Por eso es que yo he tratado de darle lo mejor a Costa Rica. Yo no era una persona que quería quitarle nada a nadie. Siempre escuchas comentarios de que viene gente de afuera a robarle el trabajo a los ticos. Dios me dio un don y quise explotarlo, me gusta lo que hago y la gente se divierte con ello. Incluso en festivales en Estados Unidos hemos dejado el nombre de Costa Rica en alto. También quise demostrarle a mis paisanos que aunque muchos han fallado, no es necesario hacer cosas malas para estar aquí y trabajar.

¿Quedaron en el pasado?

Eso quedó atrás. Es lo mismo que pasan los ticos cuando van a trabajar a los Estados Unidos, eso lo viví yo aquí. Ahora me veo parte de este hermoso país y la gente me apoya con su cariño.

¿Cómo le va en el amor?

Muy bien. Estoy muy contenta con la persona que tengo al lado, me apoya mucho. Ya vamos para dos años de noviazgo y no es del medio. Para él es más difícil porque tiene un horario normal, cuesta vernos pero lo logramos.

¿Rompecorazones o le han roto el corazón?

Ambas. Pero creo que para mí es más difícil “romper” corazones. Es común que te rompan el corazón en este medio, pero cuando la otra persona se enamora de vos, uno se siente más mal porque no lo ves así.

¿Le gustaría ser mamá?

¡Claro! En algún momento me gustaría. Es el sueño de toda mujer. Mi familia no sería numerosa, está muy dura la vida hay que ser realistas. Pero primero hay que cosechar frutos para luego disfrutarlos.

Las 5 rapiditas

¿Tienen permiso de Calle 8 para cantar los viejos éxitos? Por supuesto. Eso es indispensable. Siempre vamos a cantar nuestros éxitos, los que el público pide. En realidad eso fue lo que nos dio a conocer. No hay problema con las letras.

¿Se haría alguna cirugía? Solo tengo implantes de silicona. No sé, mucha gente piensa que me he hecho muchas cosas, pero no. Lo que sí cuido mucho es mi cara, me hago tratamientos faciales con microcristales y mascarillas.

¿Ha tenido rencillas con Elena Umaña por ser competencia? De mi parte no. No tengo nada que envidiarle a ella y me siento bien como estoy. Contenta de realizar mi sueño, ya estuve de solista.

¿Qué le falta a Rina por hacer? Casarme y tener mi propia familia, ser mamá. Y por otro lado las metas que tenemos en el campo profesional con Gregory. En setiembre hay una gira de la hispanidad en Nueva Jersey, está entre los planes.

¿Cómo mantiene la figura? He estado muy vaga en ese aspecto. Uso mesoterapias. Estoy con la dieta, comer lo que tengo que comer y tomando batidos a base de apio, pepino, naranja, cebolla, piña y ajo, me ayuda a adelgazar. Para el gimnasio no tengo tiempo.