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Domingo 6 de noviembre de 2011, Costa Rica
Pasión por el deporte

El delantero que sufrió dos rupturas de ligamentos

Argenis: 58 kilos de esfuerzo

Esteban Valverde

esteban.valverde@aldia.co.cr

Alajuela. La temporada del Verano 2009 no es olvidada por el delantero Argenis Fernández, ya que en ese año pasó una de las humillaciones que nunca olvidará, cuando el técnico argentino de la Liga, en esa época, hizo un comentario crudo sobre la contextura física del artillero de Alajuelense.

“Hablé con él (“Popeye” Herrera), lloré en una de las bancas del estadio luego de hacerle el reclamo, dijo que tenía más grasa una bicicleta que mi persona, me hirió”, contó Argenis, que regresó el 20 de setiembre de una ruptura del ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha.

El hábil futbolista no se anda con rodeos, y es claro en aceptar que el trato que le dio el “Ché” no fue el mejor. “Me humilló muchas veces por eso, un día dijo que con ese físico no podía jugar, pero en el tiempo que él me tuvo acá, nunca estuve en banca”.

Y es que Argenis añadió en su respaldo que cuando fue al New England Revolution de la MLS, nunca le dijeron nada por su cuerpo, ya que lo que importaba era el fútbol que desarrollaba.

“Siempre pienso que si rindo en el terreno de juego, eso es secundario, hay jugadores de todo tipo: grandes, flacos, eso no es ningún impedimento”, valoró el jugador.

Fernández estuvo por ocho meses afuera de las canchas, lo cual volvió a hacer que se cuestionara su preparación física.

 

“Esta es mi naturaleza, es mi biotipo, y no es que yo no trabajo pesas, o que no me alimento, es algo natural, es mi contextura, yo sé que puedo dar mucho con mi forma física”, comentó.

El sufrir la misma lesión en las dos rodillas, hace que hasta el estratega Óscar Ramírez, como su asistente, Mauricio Montero, se preocupen por Fernández, al punto que están buena parte del entrenamiento al pendiente.

“Ahora Óscar todos los días me pregunta qué sucede, como estoy, he tenido unos “resbalonazos” y me pregunta que si sentí algo, no hay temor de jugar en este momento, a veces hay alguna molestia pero es normal, nada más hay que bajar las cargas de trabajo y tener cuidado”, afirmó.

Ante la adversidad física y los malos tratos, surge la duda: ¿qué mantiene la personalidad de Argenis como si nada sucediera?.

“Esos retos son bonitos, si me pongo a echarme para atrás no voy a poder desarrollar mi fútbol, me gusta ser alegre, tener un fútbol pícaro, eso es secundario, sé lo que puedo dar y me la creo para bien”, sentenció.

El apoyo de jugadores como Carlos Clarck y Cristian Oviedo ha sido esencial para el ariete, que en su momento fue llamado como el “Correcaminos” en el medio nacional, por su velocidad.

“Uno de los jugadores que más estimo es Carlos Clark, él a pesar de que casi no juega (de hecho, fue separado del club esta semana), se mantiene positivo, eso lo hace ver a uno las cosas de una forma diferente, cuando uno está desmotivado ve a jugadores así y da gran motivación”.

El futbolista que hace tres semanas sentía los pies dormidos a la hora de trabajar y que contradictoriamente le pesaban, a pesar de ser liviano, ahora añora volver al protagonismo del momento en que se lesionó, donde era gran carta ofensiva eriza.

“Estoy trabajando potencia y reacción, y eso solo se da con el ritmo de juego”, concluyó el oriundo de Corredores, Ciudad Neyli, que con 58 kilos de peso demuestra que su verdadero fuelle está en su entrega.