Deportes
Domingo 10 de abril de 2011, San José, Costa Rica
Pasión por el deporte

Sus progenitores lo guiaron en el taekwondo, hasta convertirlo en el mejor de América

Kristopher Moitland en su mejor momento

Sofía Quesada Chavarría
squesada@aldia.co.cr

Con apenas cuatro años tomó la decisión. No fue una casualidad que eligiera aquella arte marcial como deporte, para él no era desconocida, al contrario, era algo que respiraba noche y día y que sin querer ya traía en la sangre.

Fue en 1987 cuando el menor de la familia Moitland Cabezas le dijo a su progenitor que lo llevara a clases de taekwondo. Era de esperarse. En aquel entonces Kristopher quería seguir el ejemplo de su gran héroe: su padre.

Desde que aprendió a dar sus primeros pasos, el taekwondista acudía a todos los eventos de don Delbort; fue ahí donde empezó su pasión por este deporte.

* Busque hoy en la edición impresa de Al Día, amplio reportaje sobre este atleta nacional.