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Domingo 8 de mayo de 2011, San José, Costa Rica

Teresita Solís habla por primera vez tras ser sentenciada a 20 años

“Acepto que estuve en la casa, pero no la maté”

Carlos Láscarez S.

clascarez@aldia.co.cr

Desamparados.- Fue catalogada por la Fiscalía como la autora intelectual de un plan delictivo que tuvo como fin el robo de un bebé ante su incapacidad de quedar embarazada y complacer los deseos de su entonces pareja.

Teresita Solís Ramírez, de 32 años, fue condenada a 20 años de prisión –mediante proceso abreviado – por el asesinato de Evelyn Granda Leiva, quien hoy cumple año y cuatro meses de haber muerto estrangulada.

La hallaron responsable de homicidio calificado (16 años), sustracción de menor (3 años y cuatro meses) y abandono de incapaz (4 meses). Por los mismos delitos, el 29 de marzo anterior fue condenado a 32 años Luis Alí Morales González (de 19 años) en el Tribunal de Juicio de Desamparados

Desde el centro penitenciario El Buen Pastor, en San Rafael Arriba de Desamparados, Solís rompió el silencio sobre la forma en que planearon el robo del bebé, quién la contactó y lo que ella llamó la “verdad que no había contado a nadie”.

Aunque el Tribunal dio por hechos demostrados que Solís planeó un falso embarazo para mantener a su lado a un hombre, ella negó tal versión.

La Fiscalía sostuvo que, como parte del ardid, la mujer organizó el 18 de octubre del 2009 un té de canastilla...

“Desmiento esa versión del té y el embarazo. Él (su expareja) vivió conmigo un año, pero lo dejé porque no podía mantener un hogar. Además, no se llevaba bien con mis dos hijos”, comentó.

Contactada por colombianos

Según el Tribunal, la hoy sentenciada estaba urgida de conseguir a un bebé debido a que se acercaba la fecha del supuesto parto y todavía ella, su cómplice (Alí Morales), su hija adoptiva y otra vecina (absuelta con posterioridad) no hallaban uno.

El 7 de enero de 2010 , una de las mujeres contactó a Evelyn Granda y con el ardid de regalarle ropa para su bebé –de 22 días de nacido – le pidió que llegara a una vivienda de la urbanización Las Brisas, detrás del Colegio de Contadores, en Desamparados.

Teresita Solís ahora cuenta otra versión “El plan inicial era robar el bebé y dárselo a una pareja colombiana que querían nacionalizarse; nunca matar a Evelyn Granda. Lo malo fue que a Alí (Morales) se le fue la mano.

“Lo planeamos entre Alí, mi vecina y yo. Tardamos varios meses. Nos iban a pagar una suma millonaria que luego repartiríamos” afirmó con tranquilidad.

Adujo que la vecina dijo tener facilidades para conseguir algunas cosas, como una tarjeta prenatal. También que la idea era robar el bebé en la calle, nunca llevar a alguna mujer a la casa.

Los recorridos para dar con la madre idónea (que cargara un bebé ) se dieron en dos centros comerciales de Desamparados, especialmente de noche. Las labores de vigilancia tardaron meses, ya que las víctimas escogidas no cumplían con lo pretendido.

El día del crimen

Horas antes del crimen de Granda –quien llegó a la casa con su hijo de 22 días y un sobrino de 2 años –, Solís comentó que junto a la vecina fueron hasta Desamparados a conseguir unas gasas y unos guantes.

“¿Si (la vecina) participó en todo, por qué solo Alí y yo estamos pagando? Soy sincera y digo que tengo que pagar por el dolor que le causé a esa familia; por dejar a un hijo sin madre. Cuidé al niño mientras que ellos la mataban en el cuarto de pilas. Después ayudé a tirar el cuerpo.

“Alí le habló a Granda con acento colombiano, nunca la pateó. Usaron para matarla un cable de freno de bicicleta que le amarraron al cuello. Hasta me dijo (Morales) que lo hecho, hecho está. Me pidió que controlara los nervios ya que nos podía delatar; que me fijara en no dejar cabellos”, comentó exaltada.

Fue enfática al indicar que Granda murió creyendo que había sido el esposo el que la había enviado a matar, mientras estaba amarrada de sus pies y manos.

Del sobrino que acompañaba a Granda ese día, el tribunal corroboró que fue abandonado por Morales en San Rafael Arriba de Desamparados, donde fue auxiliado por una lugareña.

Pide perdón a la familia

Tras recordar que uno de los jueces le dijo que no veía arrepentimiento en su mirada, Solís comentó que se dejó llevar por la ambición, pero que su papel fue el de sostener al recién nacido.

“ Le pido perdón a la familia de Evelyn Granda. Si tuviera la oportunidad de volver a ver a la hermana de frente, se lo diría”. A su padre (se reservó el nombre) le mandó a decir que la perdone por tanto dolor causado.

Privaron a niño de su mamá

No se dejó ver. M. Caravaca.
No se dejó ver. M. Caravaca.

El día en que fue juzgado Luis Alí Morales en el Tribunal de juicio de Desamparados, este se mantuvo siempre cubriendo su rostro con una jacket de gorro ante el temor de ser fotografiado o enfocado por las cámaras.

De pie, en el momento de escuchar que pasará los próximos 32 años en prisión ni se inmutó, contrario a sus familiares, quienes permanecían a unos metros.

Durante la explicación del por tanto, la jueza Ana Mora aseguró que era culpable de los tres delitos.

“Solís tenía que conseguir un niño para que su pareja siguiera con ella. Dentro de ese plan, usted participó en las funciones de buscar un bebé, la acompañó a centros comerciales. Sabía que era un falso embarazo.

“Usted fue parte de este maquiavélico plan. Privaron a un niño de conocer a su madre, a un esposo de poder compartir con su esposa y hasta pusieron en peligro a un bebé de dos años”, comentó Mora.

La jueza explicó que Morales ayudó a darle muerte a Granda y luego se retiró con el sobrino de la víctima, a quien abandonó en una plaza de San Rafael Abajo de Desamparados. Su condena ya quedó en firme.

Crímenes muy parecidos

El día de la condena se dio un zafarrancho en la sala.  J. Rivera.
El día de la condena se dio un zafarrancho en la sala. J. Rivera.

El 19 de abril del 2006 fue descubierto el crimen de Cinthya Berríos Alvarado, de 22 años, a quien mataron para extraerle a su hijo de ocho meses de gestación en Getsemaní de Heredia.

El objetivo era el mismo que en el caso de Evelyn Granda: hacer creer a un hombre que su compañera estaba embarazada para así retenerlo a su lado.

Berríos desapareció el 23 de marzo del 2006, luego de que salió de su casa en La Verbena de Alajuelita, junto a su hija de 3 años rumbo al Ebais de La Aurora.

Por ese cruel asesinato, el 26 de febrero del 2008 un tribunal impuso 35 años de prisión a Sandra Monge Segura y 30 años a su hija, Katerin Valentín Monge, de 26 años.

Los homicidas la asfixiaron con un pedazo de tela y luego le extrajeron el bebé, provocándole una herida de 26 centímetros en el abdomen.

El cuerpo apareció semienterrado y solo se le observaban las tenis, ya que los homicidas utilizaron una cavidad natural para acomodar el cadáver.

Su hija fue encontrada deambulando en las inmediaciones del parque La Merced.