Sucesos
Jueves 29 de marzo de 2012, Costa Rica

Mafia pagaba con droga a sus contactos costarricenses

Piedras de crack permiten a Policía desarticular red narco internacional

Nicolás Aguilar R.

naguilar@nacion.com

El decomiso de unas piedras de crack, hace casi dos años cerca de un colegio en Santa Cruz de Guanacaste, permitió a las autoridades desarticular una poderosa organización del narcotráfico que operaba entre Colombia, Centroamérica y los Estados Unidos.

La red era liderada por colombianos que se hacían pasar por “prósperos empresarios”, según confirmaron ayer, en conferencia de prensa, el viceministro de Seguridad Pública, Celso Gamboa y el comisionado nacional Antidrogas, Mauricio Boraschi.

Uno de los capos, de apellido Rentería, fue acribillado a balazos el 16 de marzo pasado en Cali, Colombia, al parecer por diferencias con otros narcotraficantes.

Según Gamboa, la banda quedó al descubierto cuando agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD) siguieron la pista a los traficantes que abastecían de crack a pequeños vendedores guanacastecos. “Se dio con una organización muy fuerte, muy bien organizada, que trasegaba grandes cantidades de cocaína”, recordó.

Las ramificaciones de la red eran tan grandes que la PCD tuvo que coordinar acciones con las policías antidrogas de Colombia, así como de Panamá, Nicaragua, Guatemala y Honduras.

Ayer allanaron varias residencias en Heredia y San José para detener a cuatro colombianos más y a un panameño.

Son de apellidos Sánchez, Riascos, Quiñones, Rodríguez y Vallejo (panameño), a quienes decomisaron cuatro armas y tres vehículos.

Las autoridades ya habían detenido a otras 50 personas para sumar así a costarricenses (24), panameños (13), colombianos (14) y nicaragüenses (4) desde mediados del 2010, precisó por su parte el Comisionado Antidrogas.

Mucha cocaína

Boraschi añadió que solo en nuestro país se incautaron de 2,3 toneladas de cocaína, así como de $1,4 millones y ¢8 millones.

También le decomisaron a la organización una lancha, 15 vehículos y un autobús, además de más de 20 armas de fuego.

Los cargamentos de cocaína llegaban al país, procedentes de Colombia, por vía marítima. Eran almacenados durante un tiempo para su posterior traslado, en furgones, hasta Nicaragua y Guatemala. Después eran enviados hasta ciudades de los Estados Unidos, agregó Boraschi.

Pagaban parte de sus servicios a nacionales con droga, la que vendían luego en forma de crack, en San José y Guanacaste.