Domingo 20 de mayo de 2012, Costa Rica

Artista pensó en vencer el cáncer

Tico es cuñado y mánager de Summer

Isaac Lobo

ilobo@aldia.co.cr

Gerardo Bernard resume en una frase lo que significó para él la cantante Donna Summer: “El mundo es más bello gracias a que ella nació”.

Bernard originario de Limón, fue el representante de la “Reina del Disco” durante 35 años.

Su esposa Mary era su corista, y él se encargaba de llevarle las finanzas, revisión de contratos discográficos y la logística de las giras mundiales.

Contactado en Florida, Gerardo nos contó cómo era vivir al lado de la súper estrella que marcó toda una época.

Aseguró que su funeral será el miércoles en Nashville Tennessee en una ceremonia familiar pero llena de celebridades.

La odisea

¿Cómo conoció a su esposa?

Yo me gradué del colegio San Clare en 1973 y viajé a Boston a estudiar Administración de Empresas. Mi hermano mayor Gilberth q.d.D.g también lo hizo. En un baile mi hermano conoció a Gara, la hermana menor de Donna y yo a la del medio Mary. Él empezó a jalar primero y yo después. Al final terminamos casados con ellas.

¿Cuándo conoció a Donna?

Cuando yo empecé con mi señora, Donna no era conocida, vivía en Alemania. Fue hasta 1977 que se inició la sorprendente carrera de ella en los Estados Unidos. Como mi esposa era su corista, empezaron a viajar mucho, sobre todo a Los Angeles.

¿Cómo vivieron esa fama?

Fue algo muy rápido y se hizo súper famosa. Donna nos propuso que nos fuéramos a vivir a Los Angeles, porque ya no podíamos viajar tanto de Boston allí. También me pidió que yo me encargara de administrarle su negocio dada mi maestría.

¿Cuál era su labor?

Le organizaba las giras, los presupuestos de producción, revisaba contratos, trabajar en su oficina de representación y hacer el manejo con la prensa. Me involucré en todo, desde la música, hasta la logística. Viajábamos con ella por todo el mundo.

¿Cuántas estrellas conoció?

A todas las que usted se pueda imaginar. Recuerdo con cariño a Pelé, a Muhammad Ali, Barbra Streisand y a Robert de Niro. Yo también representé a los Village People, que vivían en nuestro mismo edificio.

¿Cómo era Donna Summer la persona?

Solo palabras lindas tengo para ella. Era lo más bella, con un corazón grande, puedo decir que este mundo es mejor porque ella nació. Era extrovertida y muy querida por todos.

¿Cómo era su carácter?

Ella era muy tranquila, aunque como cabeza de una organización tan grande era muy estricta. Imagínese que nosotros viajábamos con 90 personas por todo el mundo y a veces tuvo que mostrar su carácter fuerte.

¿Qué no saben de ella?

Que tenía a más de 100 niños a quienes alimentaba y velaba por su estudio.

¿Vivían muy cerca?

Sí, porque mi esposa era la hermana más unida a ella. Además todo el negocio se manejó como una gran familia.

¿Qué le decía del país?

Aunque solo fue una vez, le encantó. Una semana antes de morir me dijo “Be” (como lo llamaba de cariño): “Las mejores vacaciones que he tenido las viví en tu país Costa Rica”. Le encantaba el gallo pinto. Además Carlos Echandi fue el mejor anfitrión que pudo tener, él y su esposa Viviana.

¿Por qué ocultó su cáncer?

Porque quería intimidad para tratrárselo. No deseaba vivir lo que le pasó a Farrah Fawcett, que la prensa estaba encima.

¿Cuándo se lo detectaron?

Hace un año y ella siempre creó, por su fe en Dios que se iba a curar. La última semana de vida la pasó con nosotros y mi mujer estuvo con ella cuando murió.

Detalles

Bernard explicó que a Donna Summer le encantaba decorar casas. Las compraba para eso.

Otra de sus aficiones fue la pintura.

Su funeral será el miércoles, no el lunes como se anunció. Se preparará un estadio para que la gente llegue a verla. Asistirán estrellas como Robert de Niro.