Domingo 14 de octubre de 2012, Costa Rica

Teorías hablan desde ovnis hasta el famoso “Yeti”

Montaña maldita

Patricia Recio

arecio@aldia.co.cr

El 25 de enero de 1959, diez experimentados esquiadores de la antigua Unión Soviética emprendieron una aventura que prometía diversión y sano ejercicio.

Ellos esquiarían por una ruta conocida al norte de los Montes Urales, que supondría un ejercicio de entrenamiento, pero sólo uno de ellos sobrevivió.

Los nueve restantes murieron de manera tan extraña y espantosa que todavía sigue siendo un misterio, pese a tener el material fotográfico del equipo y tratarse de la búsqueda mejor documentada de la historia rusa, según el sitio tejiendoelmundo.com.

El líder de la excursión era Igor Dyatlov, el equipo lo formaban dos mujeres y ocho hombres.

Antes de partir Yuri Yudin cayó enfermo y por una lesión tuvo que abandonar la travesía. Esa dolencia fue la que salvó su vida.

Dos días después los otros nueve llegaron a Gora Otorten y allí establecieron el primer y último campamento base, algo ocurrió esa misma noche que acabó con la vida de los nueve esquiadores y que sigue siendo un misterio, lleno de teorías sin comprobar.

Según los cálculos realizados y las previsiones del equipo, llegaron al lugar el 1° de febrero y tenían previsto regresar el 11 de febrero.

Ante la falta de noticias, pues quedaron de enviar telegramas, el 21 de febrero inició una extensa búsqueda que incluía ayuda militar y civil. El 25 de febrero, un avión militar encontró los restos del campamento, no había rastro de los chicos, pero sí todas sus pertenencias, ropa y zapatos incluidos. Rodeando a la tienda había varias huellas según misteriored.com.

Tras seguir los rastros encontraron los restos de una hoguera y los primeros dos cadáveres, descalzos y en ropa interior, pese al frío que hizo esa noche.

Cuando el forense investigó el tronco, vio que estaba cubierto de trozos de piel y carne humanas. Los cadáveres tenían las manos destrozadas, por lo que se supone que intentaron trepar desesperados. No había rastro de ningún animal, pero algo tuvo que aterrorizarlos hasta tal punto de hacerles salir de la tienda sin vestirse e intentar subir a un árbol.

Cerca del lugar encontraron el tercer cadáver, boca arriba, con la cabeza en dirección a la tienda, en una mano sujetaba una ramita, y con el otro brazo se cubría la cara, a 180 metros estaba el cuarto y a pocos metros una de las chicas, la que más se acercó a la tienda después de haber huido.

Dos meses después encontraron los cuatro cuerpos restantes en un barranco.

Las investigaciones soviéticas llevadas a cabo indicaron que aunque los cuerpos no mostraban signos de lucha, dos víctimas tenían los cráneos fracturados, otras dos varias costillas rotas y a una de ellas le faltaba la lengua. Según las fuentes, cuatro mostraban contenidos importantes de niveles de radiación. Los investigadores soviéticos determinaron que “una fuerza desconocida e irresistible” causó las muertes.

Una serie de teorías incluyen desde ataques del famoso Yeti, de una tribu de la montaña, una avalancha, conspiración militar, espionaje y sustancias tóxicas a pesar de esto la realidad sigue siendo un misterio.