Nacionales
Domingo 25 de diciembre de 2011, Costa Rica

Editorial

¡Linda Navidad!

Once meses han esperado los devotos de la Navidad (palabra que es una contracción de natividad) por este día, una celebración que según el libro de Lucas es la noche del nacimiento de Jesús.

Las luces multicolor, el olor a ciprés, los lazos rojos y viento gélido de la época le mantiene una sonrisa pintada en el rostro a la gente que emocionada la aguarda. Más allá de los regalos (que indudablemente son la tradición material más popular) lo más importante es pasarla en familia.

La Navidad es como un tamal, lo más importante está adentro, y hay que quitar con cuidado las hojas para disfrutar de lo más rico.

Como dato curioso la Navidad tal y como la conocen se formó en el siglo XIX, aunque ha ido sufriendo cambios como es lógico.

Lo cierto de la Navidad es que indudablemente es la mejor excusa para estar más unidos a sus seres queridos, hacer prevalecer la unión y decirle a la gente que de verdad tiene un lugar en su corazón: te quiero.

Esta época debe ser la excusa no para la fiesta, el licor y la música, sino para apreciar a quienes aún tenemos al lado.

A partir de hoy comienza la cuenta regresiva y de qué manera: al estilo de las cornetas, la pólvora y los vigorones.

Zapote toma el protagonismo dormido durante el resto del año, las tradicionales cajas de verduras son sustituidas por carros chocones y churros azucarados.

No será el parque temático de Disney, pero los niños, los jóvenes y los no tanto, sueltan carcajadas a su paso.

El olor a tamal es otro que se intensificará este día en el que las familias le dan la vuelta a la manecilla del reloj para que este los despierte al mediodía tras una noche de celebración.

Mañana el Tope Nacional cargado de hermosas jinetes y elegantes equinos.

Ese ser costarricense también posiblemente se vea por la Avenida Central, de la mano de unos bueyes, gallos y hasta alguna volanta de antaño.

Y aunque San José no goza de la majestuosidad de otras ciudades se convierte en la pasarela de la tradición.

El año 2011 comienza a doblar su última página, las alzas golpearon a la población y dejaron dolido su bolsillo, por eso es que es importante guardar la monedita desde ahora.

La “cuesta de enero” también acecha a los festejantes y entusiastas pobladores que hoy celebran.

Hacer una autoreflexión y poner las ideas en orden podría ayudarle a comenzar un año tranquilo y sin las inquietudes de los recibos que cada mes tocan a nuestra puerta.

Otra Navidad llegó a nuestro corazón y nos alegró, ahora es el turno de cada uno de procurar que esa alegría acompañe nuestros pasos en un nuevo calendario que se aproxima.

Teniendo presente que más allá del dinero, lo más importante es compartir con salud con los que más nos quieren.