Domingo 19 de agosto de 2012, Costa Rica

Condesa del horror

Elizabeth Bathory

Por Patricia Recio

arecio@aldia.co.cr

Considerada la mayor asesina en serie de la historia, la también llamada “Mujer Vampira” o “Condesa Sangrientra”, Elizabeth Bathory, pasó a la historia por haber asesinado de manera cruel a 630 mujeres, lo cual incluso se registra en el libro de los Record Guinness.

Según el portal asesinosenserie.com, además de una perversión sádica, la Condesa Elizabeth Báthory sentía especial atracción por la sangre y no sólo disfrutaba beberla como es usual en los vampiros, si no que se bañaba en esta, pues según ella este era el secreto para la eterna juventud.

Elizabeth nació en 1560 en medio de una de las familias más ricas de Hungría, donde además de ella había otros miembros con antecedentes oscuros como un tío adorador de Satán y otros familiares adeptos a la magia negra.

Desde su infancia había sido influenciada por las enseñanzas de una nodriza que se dedicaba a la brujería.

Cuando tenía 15 años se casó con un noble a quien llamaban “El Héroe Negro” y se fueron a vivir a un solitario castillo en los Cárpatos, según narra su historia publicada en el portal 20minutos.es.

Tras la partida de su marido a la guerra empezaron sus crueles rituales. Se dice que tomaba doncellas, las forzaba a tener relaciones con ella y les clavaba alfileres.

En esa época, la condesa tuvo su primer hijo, al que siguieron tres más, por lo que sus preocupaciones por mantenerse bella y joven crecieron.

Al poco tiempo tenía a un ejército completo dedicado a reclutarle jovencitas de los alrededores del castillo y sus torturas se hacían cada vez más crueles y sangrientas.

Una vez en el castillo las víctimas eran encadenadas y acuchilladas en los fríos sótanos, por un verdugo o por la propia condesa.

Uno de sus instrumentos más famosos era la llamada “doncella de hierro”, una especie de jaula con forma de mujer en donde las muchachas eran introducidas y por dentro estaba llena de afilados cuchillos, mientras que una especie de canal vertía la sangre derramada en la bañera de la condesa, según el portal Wikipedia.

Las explicaciones poco convincentes a las familias de las víctimas y su error de empezar a reclutar hijas de familias de la nobleza hicieron que lo que era un secreto pronto fuera revelado. Los crímenes duraron unos 10 años.

Tras ser detenida y con múltiples testimonios de criados en su contra, confesó haber matado más de 600 jóvenes.

Fue condenada por el rey a una muerta lenta, encerrada en el dormitorio de su castillo, dejándole una pequeña ranura por la cual le daban algunos desperdicios de comida y agua. Murió años después cuando tenía 54 años.