Nacionales
Domingo 20 de mayo de 2012, Costa Rica

Cosas de la vida

Diminutos milagros cotidianos

Ana Coralia Fernández Arias

Periodista

ana.fernandez@aldia.co.cr

Comerse un helado sin remordimiento, ver cómo juegan los niños sin prisa, saborear el primer cafecito como si fuera el último, dar gracias por el día vivido aunque estemos rendidos al posar la cabeza sobre la almohada, son pequeños regalos que nos damos y que nos alargan la vida.

Escuchar la voz de quien nos habla con el simple deseo de comunicarse y estar atentos a lo que nos rodea en sus contrastes y sincronías, en lugar de andar por ahí como muertos caminando y llenos de insólitas ironías, son pequeños regalos que nos damos y que nos alargan la vida.

Darnos permiso de jugar sin tiempo y de leer en busca de la calma o la premisa, apagar el celular para compartir la mesa o la risa, salir descalzos al patio para recordar qué tan frío era el rocío, son pequeños regalos que nos damos y que nos alargan la vida.

Tomarse un vinito a solas o con los buenos amigos, bañarse con agua fría, salir contentos de casa cuando comienza el día y regresar mansos de noche con manos agradecidas, son pequeños regalos que nos damos y que nos alargan la vida.

Apagar un queque de cumpleaños, pedir deseos en grupo o a escondidas, alegrarnos de vernos y extrañar la vieja cobija, son pequeños regalos que nos damos y que nos alargan la vida.

Levantarse de la mesa con hambre y de la cama con sueño, oler un libro guardado o ventilar los secretos, son pequeños regalos que nos damos y que nos alargan la vida.

Porque es un regalo estar vivos, recordarlo, apreciarlo y sentirlo y hacerle justicia al milagro de lo cotidiano compartido, es pequeño regalo que nos damos y nos alargan la vida.