Nacionales
Domingo 27 de mayo de 2012, Costa Rica

De hoy

El Evangelio

Álvaro Sáenz Zúñiga

Presbítero / asaenz@liturgo.org

Con la venida Espíritu Santo se inaugura la Iglesia de Cristo. Desde aquella mañana, fortalecida por el Espíritu, la Iglesia asumió la tarea asignada por el Resucitado.

Se nos proponen dos evangelios. El primero, en su primera aparición a los Apóstoles, el Resucitado les da su Espíritu: “Al atardecer de aquel mismo día, el primero de la semana…, llegó Jesús y poniéndose en medio, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». Jesús viene triunfante, trae sus llagas, trofeos de batalla ganada. Los discípulos: «se llenaron de alegría cuando vieron al Señor»”.

Jesús resucitado fortalece la fe de sus apóstoles. Y los envía a evangelizar el mundo. Dice: «Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes.» Y para que pudieran hacer un buen trabajo les da su Paráclito como defensa y fortaleza. Sopló sobre ellos diciendo: «Reciban al Espíritu Santo». La acción de ese Espíritu será tan amplia que los Apóstoles podrán perdonar pecados, e incluso retenerlos.

El otro texto es también de Juan. Rescato una frase: “Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad” (Jn 16, 13). Surge, pues, un elemento esencial: Dios nos da acceso a Él mismo, Verdad plena, por medio de su Espíritu. Y su pedagogía nos permite alcanzar la Verdad de forma creciente, paso a paso. Ahora bien, el Evangelio nos permite descubrir algo muy grave: solo tendrá acceso a Dios quien se deje llevar por la Verdad, esencia de Dios. Cuando vemos a nuestro derredor nos frustra que muchos se están dejando llevar por la mentira, la falsedad, el engaño, el acto corrupto. Y nos preguntamos: ¿Estará Dios entre nosotros si seguimos sonriéndole a la falsedad y la mentira?

Concluyo señalando que Cristo da su Espíritu Santo a quienes quieran ser discípulos. Pero deben cumplir dos condiciones: que sus seguidores formen Iglesia, sean solidarios y hagan una comunidad de amor. Dos que sus seguidores se dejen liberar por la Verdad. Feliz día de Pentecostés.