Deportes
Sábado 14 de enero de 2012, Costa Rica
Pasión por el deporte

Luis Peraza debió renunciar

Milton Montenegro, redactor

mimontenegro@aldia.co.cr

Se dio lo que todos, o la mayoría de costarricenses esperábamos, Luis Peraza ya no es el Director del Instituto Costarricense de Deportes (Icoder).

Partió porque lo despidieron, pero debió salir antes, sin que su ética y moral estuviera en entredicho. Desde que su nombre y acciones empezaron a cuestionarse, incluso por Laura Chinchilla, Presidenta de la República, Peraza debió presentar la renuncia.

No lo hizo porque según alegó, en el caso de las tres mil entradas que solicitó para el evento de los 90 minutos por la vida, fue con “buenas intenciones” y además se defendió diciendo que no le robó un cinco al Icoder.

Tiene derecho al berreo, pero sus acciones dejaron duda, el tema de las entradas, el caso de unos cheques en blanco que firmó y el supuesto trámite para el envío de una transferencia de fondos públicos a la Universidad de Lérida en España, por un monto mayor al que el Consejo Nacional del Deporte y la Recreación había aprobado.

En hora buena ya no está en el Icoder, un funcionario cuestionado, culpable o no, pierde la confianza de sus jefes, los subalternos, deportistas y cuando no hay seguridad, mejor hacerlo a un lado, solo que don Luis pudo evitar tanto alboroto y aclarar las cosas con la renuncia. Seguro no quería perder el salario de los dos años de contrato que le restaban.

Ojalá Peraza deje de hacer pucheros, poner cara de “angelito” y aclare lo sucedido, que recupere algunas de las cosas más preciadas que posee el ser humano, la moral y la ética.

Y como Ministro de Deportes, doña Laura puede lavarse la cara, nombre a Osvaldo Pandolfo y olvídese de llevar gente que solo a calentar la silla llegaron a ese Ministerio. Aún están pendientes las aclaraciones convincentes de William Todd, que no sea necesario aplicar aquello de que quien calla otorga.