Domingo 1 de mayo de 2011, San José, Costa Rica

La palabra disciplina es el motor en su vida

Natalia Gómez, nadadora y modelo

Neyssa Calvo
ncalvo@aldia.co.cr

Se mueve en el agua como una sirena y camina sobre la pasarela como si fuera una reina.

A sus 19 años Natalia Gómez empieza a descubrir el gusto por el modelaje y por los certámenes de belleza.

Impulsada por su familia y los amigos decidió inscribirse en Miss Costa Rica, una experiencia que la ayudó a crecer, redifinir metas y aprender muchísimo.

Se define así misma como una mujer luchadora, trabajadora, emprendedora y sobre todo, muy disciplinada.

Esta última cualidad es una herencia de la natación que ha sido su vida desde la escuela.

Natalia entrena de lunes a sábado más de cinco horas y asegura que el deporte es simplemente una prioridad en todo lo que hace.

“Cuando tenía 10 años descubrí que me encantaba el agua y mi familia me apoyó y motivó para recibir clases”, cuenta con orgullo esta alajuelense de corazón.

Su especialidad es el estilo pecho y el año pasado superó su propia marca 2010 en los últimosaños en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010.

Su vida siempre ha estado llena de sacrificios, en especial de índole económico, asegura la modelo que para este año está llena de metas.

Entre sus objetivos a mediano plazo figura el seguir logrando las mejores marcas para los juegos Centroamericanos y del Caribe, así como entrenar fuerte para los XVI Juegos Panamericanos se llevarán a cabo del 14 al 30 de octubre de este año, en la ciudad de Guadalajara.

Y en lo que respecta a los concursos tiene como objetivo disfrutar pronto de su primera corona internacional.

Su esbelta figura no siempre ha sido así porque de pequeña era todo lo contrario: regordeta, cachetona y siempre se caracterizó por ser la más alta de su grupo de amigas.

Hoy por hoy sigue sobrepasando la estatura promedio de los ticos, pero es una virtud física que le suma puntos ahora que desea lucirse en los concursos de belleza.

“Todo esto ha sido muy extraño, en especial porque nunca pensé que me atrevería a estar en un concurso algún día. Además, el modelaje nunca lo hice en serio”, destaca la nadadora que empezó con fuerza en la pasarela hace cuatro meses.

En cada paso y brazada que ha hecho en sus 19 años ha tenido el apoyo de su familia, en especial de su madre Roxana Murillo.

Una mujer que ha luchado por sus cuatro hijos e inculcado en esta joven la dedicación en todo lo que hace.

Por eso el mayor consejo que dice darle a los ticos es que “tengan mucha fe porque lo que no nos mata nos hace más fuertes”.

Además, les recuerda que de toda experiencia sea grande o pequeña se aprende.

Natalia es de las que visualiza el futuro y trabaja desde ya por que sea seguro. De ahí, que mezcla su pasión por la natación y el modelaje con sus estudios universitarios en Administración de Empresas.

Por todo eso lleva una vida muy acelerada, pero lo que no perdona es empezar el día sin un buen desayuno. Ella sabe que para cumplir con su agenda necesita cargar “baterías”.

Claro, es consiente que debe mantenerse en forma con comida saludable, aunque es una gran golosa.

Y es que la cocina es otra de las pasiones de esta tica que asegura que su especialidad es preparar pastas.

En su tiempo libre Natalia también hace trabajo social con el Comité Olímpico Nacional donde participa en el comité que apoya a la mujer y el deporte. “Me identifico mucho con este programa y creo que se deben darse espacios para estimular el que las mujeres se ejerciten cada vez más”, finalizó la curvilínea morena.