Tibás.- Sereno pero con un gesto de sorpresa en su rostro, como cuando un niño recibe un regalo de Navidad inesperado, así reaccionó Daniel Casas cuando se le consultó por Gilberto Martínez.
“Sería irrespetuoso no aceptar un jugador que estuvo 10 años en Italia, independientemente de que pueda jugar de titular o no, que integre el Saprissa sería muy bueno”, comentó Casas.
Con la gorra agachada, tapando un poco su guiño se asomó una ligera sonrisa, quizás de ilusión o de respuesta a un problema que todavía no tiene una solución.
Aunque no le garantizó un puesto, porque su estado físico no lo permite y porque cuenta con otros seis defensores centrales, Casas sí lo ve como una alternativa más que tentadora y que tendrá la oportunidad de observar el próximo domingo.
“No está al nivel que necesita porque por asuntos personales no ha podido entrenar con nosotros, le vamos a dar un ratito, tendremos que jugar un sistema distinto con él, pero sí va a jugar”, dijo.
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